El emperador de Japón, Akihito, hospitalizado desde hace doce días con tos y fiebre, continuará por el momento ingresado ya que padece una forma leve de neumonía bronquial, informó hoy la Agencia de la Casa Imperial nipona.

Akihito, de 77 años, fue trasladado el pasado 6 de noviembre con fiebre al Hospital de la Universidad de Tokio, donde en un principio se le diagnosticó una bronquitis.

La Agencia de la Casa Imperial detalló hoy que el emperador padece una forma leve de bronconeumonía y ha recibido tratamiento con varios tipos de antibióticos que han resultado efectivos.

Su fiebre, que el pasado miércoles llegó a rozar los 39 grados centígrados, también ha descendido desde entonces, según la fuente, citada por la agencia Kyodo.

Akihito ha cancelado su prevista asistencia a un festival el próximo miércoles por recomendación de los médicos y estos días su hijo y heredero, Naruhito, se hace cargo de su agenda oficial.

Cabeza del Trono del Crisantemo, la dinastía reinante más antigua del mundo, desde hace 22 años, el emperador Akihito lleva tiempo delicado de salud, especialmente después de que en 2003 fuera operado de cáncer de próstata.

En diciembre de 2008 sufrió una hemorragia estomacal que le obligó a aligerar su agenda oficial, y en febrero de este año se le diagnosticó una arteriosclerosis coronaria, aunque los médicos indicaron que, sometido a medicación, podía continuar normalmente con sus actividades.

En los últimos meses el emperador ha tenido una intensa agenda oficial, con repetidas visitas a las zonas afectadas por el devastador terremoto y tsunami del pasado mes de marzo y otras labores oficiales que incluyeron el nombramiento de un nuevo Gobierno a principios de septiembre.