Las autoridades incineraron el viernes 3,9 toneladas de drogas incautada en el último mes, con lo que suman 28 toneladas la cantidad de estupefacientes destruidos en lo que va del año.

Del cargamento destruido, 3,3 toneladas corresponden a cocaína y que tienen un valor estimado en el mercado local de 6,6 millones de dólares, dijo a la AP el subcomisionado de la Dirección de Investigación Judicial (DIJ), Jorge Miranda.

El resto de la droga era marihuana y heroína.

"Esto es el producto del trabajo de diferentes entidades de la Fuerza Pública (en el combate del narcotráfico)", resaltó Miranda, quien asistió a la quema de la droga en una zona ubicada en el vertedero de desperdicios de la capital.

El gobierno ha invertido sumas millonarias para la adquisición de radares, helicópteros y acondicionar estaciones de control y vigilancia en puntos costeros en el Atlántico y Pacífico en un esfuerzo por combatir el narcotráfico por mar y tierra.

La destrucción de drogas se realiza generalmente cada mes en este país, que es un "paso obligado" tradicional de la droga que se produce en Sudamérica y se trasiega a Norteamérica y Europa, según el agente de la DIJ.

La droga incinerada tenía como destino a México y Estados Unidos, agregó Miranda.

Miembros de organizaciones del narcotráfico de Colombia y México están involucrados en el tráfico de la droga, que se incautó en diferentes operaciones, según las autoridades.

La práctica de incinerar la droga al aire libre y utilizando diesel mezclado con químicos genera críticas de grupos defensores del medioambiente. Miranda aseguró que se está buscando una nueva forma de destruir los estupefacientes incautados, aunque no dio detalles.