El primer ministro británico, David Cameron, instó el viernes a los 17 países que usan el euro a tomar "medidas decisivas" para contener la crisis de la deuda de la zona, mientras la canciller alemana, Angela Merkel, advirtió que no hay que tomar demasiado tiempo para actuar.

Antes de una reunión en Berlín el viernes, el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, presionó aún más a los políticos para que sigan adelante con la "aplicación urgente" de una decisión tomada semanas atrás para aumentar la potencia de su fondo de rescate.

"¿Dónde está la aplicación de estas decisiones que llevan aguardando tanto tiempo?" preguntó durante una conferencia en Francfort.

Cameron ha estado al frente de las exhortaciones en las últimas semanas para que los líderes de la eurozona intensifiquen sus esfuerzos para encarar la crisis de la deuda. Tres pequeños países de la eurozona ya debieron ser rescatados financieramente, pero la crisis amenaza ahora a economías mucho más grandes, como Italia y España.

Cameron — cuyo país no utiliza el euro y se ha mostrado escéptico sobre la necesidad de profundizar la integración europea — dijo que "todas las instituciones de la eurozona tienen que estar detrás de la moneda y hacer lo necesario para defenderla".

Los mercados interpretaron esas palabras como una llamada a la zona del euro para que le de al Banco Central Europeo más poder para resolver la crisis, posiblemente a través de la compra de más bonos de deuda pública potencialmente depreciados o por darle el poder de "prestamista de última instancia" del que disfrutan otros bancos centrales.