La Cámara de Representantes rechazó el viernes una propuesta de enmienda constitucional para requerir un presupuesto equilibrado, considerada por muchos como la única forma de obligar a los legisladores a moderar el gasto y revertir el déficit federal.

La votación, que registró 261 sufragios a favor y 165 en contra, se quedó a 23 de la mayoría de dos tercios necesarios para impulsar una enmienda constitucional. Los demócratas, convencidos por los argumentos de sus líderes de que un requisito para un presupuesto equilibrado obligaría al Congreso a hacer recortes devastadores en programas sociales, votaron en contra en forma abrumadora.

Cuatro republicanos se unieron a los demócratas para oponerse a la medida.

La primera votación en la cámara baja con relación a una enmienda para un presupuesto equilibrado en 16 años llega en momentos en que un supercomité bipartidista parece estar haciendo agua en su intento por hallar al menos una reducción de 1,2 billones de dólares al déficit en la próxima década.

Con la deuda nacional ahora en 15 billones de dólares y el déficit del año fiscal recién finalizado superior a un billón, partidarios de la enmienda declararon que es la única forma de detener el gasto descontrolado. Ahora el gobierno debe pedir prestado 36 centavos por cada dólar que gasta.

"Es nuestra última línea de defensa contra el deseo interminable del Congreso de gastar en exceso y cobrar impuestos en demasía", dijo el republicano Lamar Smith, presidente del Comité Judicial, mientras la cámara baja debatía la medida.

Pero los líderes demócratas laboraron arduamente para bloquearla, bajo el argumento de que un requisito así podría obligar al Congreso a recortar miles de millones de dólares a programas sociales durante épocas de crisis económica, y que las disputas sobre qué recortar podrían dar como resultado que el Congreso cediera a las cortes su control de los gastos.

Incluso si hubiera sido aprobada, la medida habría enfrentado una dura prueba en el Senado controlado por los demócratas.

Al argumento demócrata se unió el congresista republicano David Dreier, que no coincidió con la opinión de sus colegas de partido y habló en contra la medida.

El presidente del Comité de Normas dijo que los legisladores deberían hallar terreno común en la reducción del déficit sin tener que modificar la Constitución, y expresó su preocupación de que las demandas presentadas cuando el Congreso no logra equilibrar el presupuesto pudieran resultar en que las cortes tomen decisiones de recortar gastos o elevar impuestos.