Daniel Veronese recorta texto e incluye personajes en escenas donde en principio no estaban en la versión de "La Gaviota" de Anton Chejov que presenta este fin de semana en el Festival Temporada Alta bajo el título "Los hijos se han dormido".

En una entrevista a Efe, el director argentino ha señalado que prefiere "acercar los clásicos" al público de nuestros días y conseguir que "las cosas sucedan de verdad sobre el escenario" que ser fiel al texto original y buscar una "pureza inútil".

"Los hijos se han dormido", que se representará en el Festival Temporada Alta de Girona los próximos 19 y 20 de noviembre, es un claro ejemplo del tipo de acercamiento a los clásicos que Veronese defiende y que ya aplicó en otras dos obras de Chejov: "Tres hermanas", que el director tituló "Un hombre se ahoga", y "El tío Vania" que rebautizó como "Espía a una mujer que se mata".

A pesar de las modificaciones, "Los hijos se han dormido" es "claramente 'La Gaviota' de Chejov", según Veronese, aunque vista a través de los ojos contemporáneos del director, que se confiesa "profundo admirador" de este autor, que vivió en el s.XIX y, sin embargo, "sigue hablando de problemas de hoy en día".

Las modificaciones de Veronese consisten en agilizar el texto, incluir citas de otros autores y trastocar las escenas entre dos personajes o los soliloquios con la presencia y la intervención de otros.

"Un secreto entre dos, escuchado por un tercero, hace aparecer la pobreza humana de una manera mucho más expuesta. Muchas escenas tienen lugar en presencia de gente que no debería estar allí. Eso abre sentidos a las cosas que pasan", ha aclarado el director.

Asimismo, Veronese ha modificado algunas características de los personajes, como por ejemplo el hecho de que uno de ellos sufra narcolepsia y duerma profundamente en escena en varias ocasiones.

Este durmiente es una de las razones del título "Los hijos se han dormido", aunque hay otras posibles explicaciones, ya que "los niños que sufren la ausencia de su madre, están enfermos o mueren es una constante de Chejov", según Veronese.

"La Gaviota" narra los conflictos sentimentales y artísticos entre cuatro personajes: la ingenua Nina, la anteriormente gloriosa actriz Irina Arkádina, el dramaturgo experimental Konstantín Tréplev, hijo de Irina, y el famoso escritor Trigorin.

A pesar de los dramáticos hechos que narra la historia, Veronese ha optado por enfatizar "el toque de vodevil" porque, en su opinión, "La Gaviota" está más cerca de la comedia que del drama.

"Hay tres puertas en el escenario que los actores golpean con fuerza", ha aclarado el director, que ha recordado que Chejov insistía en que sus obras eran básicamente comedias, aunque "muchos no les encuentran el humor".

Otro aspecto de la obra que interesa a Veronese es "el hecho de que todos los personajes están relacionados entre sí por afectos y rechazos amorosos".

"La búsqueda de la felicidad, el abandono, el deprecio y la miserable sensación de no sentirse querido" es el tema central de la obra, según el dramaturgo.

Otra característica propia de Veronese que se puede apreciar en "Los hijos se han dormido" es la velocidad de los diálogos.

"No lo hago por razones estéticas sino comunicativas. La gente habla así, pisándose unos a otros, y nos entendemos. En la vida real, cuando alguien ya ha entendido lo que le dicen, responde. Sin embargo en teatro hay muchos silencios artificiales que los actores hacen para que se les entienda mejor, pero que van en contra de naturalidad", ha concluido.

Por Rosa Díaz.