El principal aspirante a la candidatura presidencial por el Partido Revolucionario Institucional (PRI) de México, Enrique Peña Nieto, apoyó hoy en Nueva York la participación del sector privado en la petrolera estatal Pemex para convertir a su país en una "potencia energética".

"Si logramos dejar atrás las posiciones ideológicas de las que hemos sido rehenes, podremos avanzar como otros países en este aspecto", aseguró el exgobernador del estado de México durante una conferencia en la Asociación de las Américas de Nueva York ante la presencia de miembros de la comunidad mexicana en esta ciudad.

Peña Nieto, que también se entrevistará en la Gran Manzana con inversores estadounidenses y se reunirá con inmigrantes mexicanos, manifestó su apoyo a "abrir Pemex a la participación del sector privado", aunque "haciendo particular énfasis en mantener en el Estado mexicano la propiedad de la propia empresa y los hidrocarburos".

"Mi objetivo es impulsar a México como una potencia energética", aseveró el político mexicano, que insistió en que la titularidad pública "no riñe con abrir la participación de esta empresa al sector privado", una entrada que, según defendió, impulsaría la creación de empleo y la expansión económica del país, que crece a un 1,7 % anual, comparado con el promedio del 3,5 % de América Latina.

Pemex, tercer productor mundial de crudo, obtiene todos los beneficios de la comercialización de los hidrocarburos que produce, por lo que a pesar de que la iniciativa privada ya es partícipe de múltiples actividades petroleras en el país, el sistema por el que se rige el sector está lejos de ser privado.

La propuesta de abrir más a las empresas esa industria ya fracasó en 1999, cuando fue impulsada por el entonces presidente Ernesto Zedillo, así como en 2002, cuando hizo lo mismo el entonces mandatario Vicente Fox, ya que ambas iniciativas fueron paralizadas en el Congreso ante las movilizaciones sociales en su contra.

Sí logró aprobarse en 2008 una polémica reforma energética, que permitió entre otras cosas que en agosto pasado Pemex ofreciese contratos que permitieron a empresas privadas participar en la extracción de crudo por primera vez desde 1938, eso sí, sin que el país perdiera la propiedad y beneficios del crudo.

La entrada del sector privado a Pemex no es el único punto en el que el aspirante a candidato presidencial por el PRI quiere incentivar la colaboración público-privada, sino que también destacó su intención de convertir al Estado "en un aliado del sector privado" para lograr una mayor inversión en ciencia, tecnología y educación, entre otras áreas.

Peña Nieto, que enfatizó en otras propuestas como la reforma fiscal o el establecimiento de una seguridad social universal en el país, aseguró que la aceleración económica es crucial para solventar los que fijó como los otros dos grandes problemas de México: la pobreza y la inseguridad.

De conseguir hacerse con la candidatura por su partido, Peña Nieto se enfrentaría al candidato del izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD), Andrés Manuel López Obrador, y probablemente a Josefina Vázquez Mota, quien busca la candidatura del oficialista Partido Acción Nacional (PAN).

Hace dos días y como parte del viaje por Estados Unidos que inició esta semana, Peña Nieto aseguró en Washington que está preparado a enfrentarse "con cualquiera o cualesquiera que sean los candidatos de la oposición".