Delegados de cinco países de la Alianza Bolivariana para las Américas, ALBA, definen desde hoy una postura conjunta ante la próxima cumbre de la ONU sobre Cambio Climático en Durban y la conferencia sobre desarrollo sostenible Río+20 en Brasil.

La reunión en la ciudad boliviana de Santa Cruz (este) fue inaugurada por el canciller boliviano, David Choquehuanca, quien ratificó las críticas del presidente Evo Morales al desarrollo capitalista, al que acusa del cambio climático.

Según Choquehuanca, las conclusiones de la anterior cumbre sobre el cambio climático, celebrada en 2010 en Cancún, México, dan a la Tierra solo un 50 % de posibilidades de supervivencia, por lo que Bolivia plantea que se estabilice en un grado centígrado la temperatura del planeta.

En la cumbre de Cancún la posición del Gobierno boliviano se quedó sola frente a otros 193 países.

Bolivia ha propuesto un impuesto a las transacciones financieras para pagar estudios que permitan mitigar los cambios climáticos.

A la reunión en Santa Cruz, que concluirá este viernes, asisten delegados de Bolivia, Cuba, Ecuador, Nicaragua y Venezuela.