La organización que reúne a los indígenas de Colombia atribuyó hoy a presuntos guerrilleros de las FARC la muerte de dos líderes aborígenes del noroeste del país y reclamó al Gobierno medidas efectivas de protección para la minoría étnica.

Los homicidios de los líderes John Dobiana Mecheche y Fabio Domicó Domicó "fueron cometidos presuntamente por el frente 34 de las FARC", denunció la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC) en un comunicado difundido en Bogotá.

Ambos aborígenes pertenecían a comunidades del pueblo de los embera katíos, establecidas en las zonas rurales de Vigía del Fuerte y Dabeiba, poblaciones en el departamento de Antioquia, y murieron a manos de pistoleros en menos de una semana.

Dobiana, de la comunidad Nebá, en Vigía del Fuerte, fue asesinado el pasado 6 de noviembre en el territorio de su asentamiento, mientras que Domicó corrió la misma suerte seis días más tarde, cuando se transportaba por una carretera de Dabeiba.

La ONIC resaltó que Domicó era vicegobernador de la comunidad de Nendó y había aspirado sin éxito al cargo de concejal de Dabeiba en las elecciones locales y regionales del 30 de octubre último.

Con ellos son seis los líderes de los embera katíos que han sido asesinados en lo que va de este año, agregó la fuente, al resaltar que en Antioquia han perdido la vida de manera violenta en ese mismo lapso otros trece aborígenes, todos ellos del pueblo de los senúes.

Además de llamar a la Fiscalía a que investiguen de "manera diligente" estos hechos, la ONIC pidió al Gobierno que "tome medidas efectivas para la protección" de las autoridades y líderes de los aborígenes.

La organización también exigió a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y demás grupos ilegales que respeten la autonomía de los pueblos indígenas.

En Colombia viven cerca de un centenar de etnias aborígenes con una población cercana al millón de personas y, según la Corte Constitucional, 35 de ellas están en peligro de extinción.