El jefe de la policía federal en Sao Paulo dijo que se prepara para una amenaza terrorista de alto nivel durante el Mundial de 2014 en Brasil.

Brasil nunca ha enfrentado un ataque terrorista importante y oficialmente descarta la existencia de terroristas dentro de sus fronteras, pero Roberto Troncon Filho le dijo al diario Folha de S. Paulo que la Copa del Mundo representa un reto distinto de seguridad para las autoridades locales.

"El nivel (de amenaza) en Brasil es muy bajo, pero un evento como el Mundial puede representar una oportunidad para un ataque, no contra el pueblo brasileño, sino contra una delegación internacional", dijo el oficial en la entrevista publicada el jueves por el diario de mayor circulación en Brasil.

Además de organizar el Mundial, Brasil será la sede de los Juegos Olímpicos de 2016 en Río de Janeiro.

"La policía federal cree que en estas ocasiones hay un riesgo especial, y queremos prepararnos para cualquier escenario", señaló.

Brasil no tiene leyes antiterroristas, principalmente porque todavía está fresco el recuerdo de las dictaduras militares.

Cuando el país presentó su candidatura para la olimpiada, el entonces presidente Luiz Inacio Lula da Silva dijo que "no tenemos ataques, ni siquiera tenemos bombas".

Sin embargo, existen reportes y rumores sobre la presencia de miembros de al-Qaida en Brasil, especialmente en la región de la frontera con Argentina y Paraguay, una zona con altos niveles de tráfico y contrabando. Sin embargo, los sospechosos sólo pueden ser acusados de cargos como racismo, de chantaje o conspiración criminal, pero no pueden ser considerados terroristas, según la ley brasileña.