El presidente Felipe Calderón nombró el jueves al ex director de la agencia de espionaje de México como nuevo secretario de Gobernación, el puesto más alto en materia de seguridad pública.

El ex portavoz de seguridad nacional Alejandro Poiré remplaza a Francisco Blake Mora, quien murió el 11 de noviembre en un accidente de helicóptero en las afueras de la Ciudad de México.

Calderón dijo que eligió a Poiré por su profundo conocimiento de los temas y políticas de seguridad.

Poiré estará encargado de supervisar la ofensiva contra los cárteles del narcotráfico, así como de las elecciones presidenciales del próximo año, y Calderón dijo que la labor de Poiré será asegurar que las elecciones se realicen "en un clima de paz, respeto y de plena legalidad".

El secretario de Gobernación en México también actúa como negociador principal del presidente con el Congreso y los partidos políticos, por lo que el mandatario señaló que entre las tareas de Poiré estará impulsar las reformas al marco jurídico y las leyes de seguridad, algunas de las cuales tienen la intención de formalizar la participación de las fuerzas armadas mexicanas en tareas policiales.

Poiré se comprometió a trabajar a través del diálogo y escuchando todas las opiniones. "Me esforzaré en servir a mi gobierno y mi país en esta labor de diálogo, reconociendo y valorando siempre las distintas perspectivas y buscando, a través del mismo, avanzar en los acuerdos, las reformas, y contribuir a la armonía en nuestro país", señaló Poiré al prestar juramento al cargo durante una ceremonia televisada.

Poiré prestó servicios durante sólo un par de meses en la agencia de seguridad nacional. Antes de ser nombrado a ese cargo en un movimiento de gabinete realizado en septiembre, trabajó durante poco más de un año como vocero principal del gobierno en la ofensiva contra los cárteles de drogas, una batalla que ha costado entre 35.000 y 40.000 vidas desde que Calderón llegó a la presidencia a finales del 2006.

Irónicamente, la cifra de muertes en la guerra del narcotráfico no es clara en parte debido a que Poiré anunció con mucha fanfarria en enero una cifra oficial de muertes relacionadas a la violencia del narcotráfico — 34.600 hasta finales del 2010_, pero posteriormente rechazó proporcionar cualquier cifra actualizada. Muchos otros grupos, incluida la prensa mexicana, colocan ahora la cifra muy por arriba de 40.000.

Poiré tiene un doctorado de Harvard en Ciencias Políticas, y antes tuvo cargos académicos y trabajó en el Instituto Federal Electoral del 2003 al 2005.