Investigadores que trabajaban para el Tottenham de la Liga Premier inglesa obtuvieron ilegalmente los registros de llamadas telefónicas del ejecutivo de un club rival, dijeron fiscales el jueves ante una corte en Londres.

El juez Peter Coulson dijo que los registros telefónicos del vicepresidente del West Ham, Karren Brady, fueron "obtenidos ilegalmente mediante un subterfugio" durante la disputa sobre el uso futuro del Estadio Olímpico del 2012, en el que ambos clubes deseaban jugar.

La audiencia ante el Alto Tribunal comenzó en Londres en un momento en que la policía detuvo a una segunda persona sospechosa de fraude en relación con la "obtención ilícita de información", tras acusaciones del West Ham y de la compañía que debe decidir quién jugará en el estadio de 486 millones de libras (781 millones de dólares) después de los Juegos Olímpicos.

El Tottenham fue acusado de ordenar que se espiara a los 14 miembros del consejo de la compañía Olympic Park Legacy, durante el proceso de subasta del estadio, que encabezaba la presidenta de la empresa, Margaret Ford, durante una audiencia de una comisión de la Asamblea de Londres, realizada este mes. El Tottenham ha rechazado las acusaciones.

La Policía Metropolitana anunció horas después de esa audiencia que un sujeto no identificado, de 29 años, fue detenido como sospechoso de fraude relacionado con la obtención de los datos.

Por separado, Brady emprende acciones legales en un intento por descubrir detalles de los responsables por obtener registros telefónicos, de acuerdo con el West Ham.

"En el clímax de la disputa sobre el uso del Estadio Olímpico, los registros telefónicos de la señorita Brady fueron obtenidos ilegalmente mediante un subterfugio", dijo en la corte el juez Peter Coulson. "PKF (una firma contable) fue reclutada por el Tottenham Hotspur para realizar una investigación que estaba en cierto modo conectada con el Estadio Olímpico".

"En los últimos días, PFK ha dicho que sí tiene copias de los registros telefónicos obtenidos en forma indebida".

La disputa sobre el futuro del estadio llevó a que se retirara la oferta del West Ham, el mes pasado, y a que comenzara un nuevo procedimiento de búsqueda del equipo que jugará en el inmueble.

West Ham pujará de nuevo, mientras que Tottenham ha decidido no hacerlo, pues rechaza el requisito de conservar la pista de atletismo en el estadio.