El Departamento de Justicia de Estados Unidos anunció hoy la apertura de una investigación sobre la Policía de Miami, para determinar si ha incurrido en un uso excesivo de la fuerza, después de que siete hombres de raza negra murieran por disparos policiales en ocho meses.

En una conferencia de prensa las autoridades federales detallaron que la investigación se ha emprendido después de recibir numerosas "denuncias sobre un excesivo uso de la fuerza letal por arma de fuego por parte de miembros del Departamento de Policía de la ciudad de Miami" (MPD).

Con esta investigación se "tratará de determinar si se ha cometido una violación sistemática de la Constitución o de la legislación federal por parte de oficiales del MPD", explicó el asistente de fiscal general Thomas E. Pérez.

"En los últimos dieciséis meses, hemos registrado nueve tiroteos en los que estaba involucrada la Policía, que son de interés y que debemos investigar", añadió Pérez, quien señaló que desde julio de 2010 oficiales del MPD han disparado y matado a ocho jóvenes, y han herido de gravedad a un noveno.

Sólo en los ocho meses comprendidos entre julio de 2010 y febrero de 2011, ambos incluidos, se produjeron siete de esas muertes y se da la circunstancia de que todos los fallecidos eran de raza negra y dos iban desarmados.

Mientras que en la Policía de Nueva York -el mayor cuerpo del país- se registró el año pasado una muerte por cada 4.313 agentes, en Miami esa proporción fue de un fallecido por cada 220 agentes, una descompensación que ha llamado la atención de las autoridades federales.

En tanto, en Washington DC durante el año pasado no murió nadie a manos de la policía y en Miami fallecieron cinco personas.

"Estamos examinando las políticas y prácticas relacionadas con el uso de fuerza letal por agentes de la policía de Miami para determinar si existe un patrón o práctica de una conducta ilícita", explicó Pérez.

Los hechos investigados tuvieron lugar bajo el mando de Miguel Expósito, quien fue destituido en septiembre como jefe de la Policía de Miami por insubordinación en dos casos que lo enfrentaron al alcalde de la ciudad, Tomás Regalado, entre otros líderes locales.

Tras el anuncio del Departamento de Justicia, la fiscal estatal Katherine Fernández aseguró que ha puesto a disposición de la Fiscalía Federal de EE.UU. toda la "ayuda y experiencia que necesiten" por parte de su oficina para investigar las alegaciones de potenciales violaciones de las leyes federales de derechos civiles.