El presidente Hugo Chávez formalizó el jueves el envío de más de 3.200 militares a las calles de la capital y a los vecinos estados Miranda y Vargas para reforzar las labores de vigilancia y combatir la delincuencia.

La creación de la llamada Guardia del Pueblo es un renovado esfuerzo del mandatario para combatir la delincuencia.

En los últimos seis años el gobernante ha enviado más militares a las calles para apoyar a la policía en el combate a la criminalidad.

Chávez habló en una ceremonia ante los integrantes de comandos, unidades, regimientos y destacamentos, a quienes dijo que presentaba al general Miguel Alcides Vivas Landino "a quien he designado comandante de la Guardia del Pueblo y a quien obedecerán ustedes".

La Guardia del Pueblo se concentrará en atender acciones de desarme, control de bebidas alcohólicas, la lucha contra el trafico de drogas, control vial, vigilancia y patrullaje, así como la investigación criminal en conjunto con la policía judicial, informó.

Los secuestros, robos a mano armada y asesinatos son frecuentes en Venezuela donde la población considera a la criminalidad como el problema más grave del país, según estudios de opinión.

La organización no gubernamental Observatorio Venezolano de Violencia (OVV) ha dicho que entre 1998 y el 2010 la tasa de homicidios casi se triplicó al pasar de 19 a 57 homicidios por cada 100.000 habitantes, lo que convierte al país en uno de los más violentos de la región.

Chávez comentó que su administración ha luchado para disminuir los índices de delito, "pero donde sí no hemos podido, es en la cifra de homicidios", señaló, sin mencionar cifras.

Los secuestros se incrementaron de 52 en 1998 a 618 en el 2009, de acuerdo al grupo activista.

El gobernante, quien asumió el poder en 1999, en años recientes ha tomado medidas que incluyen la creación de una policía nacional, pero no ha sido suficientes para contener el alto índice de delictivo.

Al analizar las causas del repunte de la criminalidad, Roberto Briceño, director de la OVV, ha dicho que la falta de una "política de control sostenido" de la delincuencia, el "quiebre institucional" y el "aumento de la impunidad" han favorecido el auge delictivo en Venezuela.