Brasil puso en marcha el jueves un plan para ayudar a personas con capacidades diferentes a acceder al mercado de trabajo y estudiar.

La presidenta Dilma Rousseff lanzó el plan denominado "Vivir sin límites" que contempla una inversión de 4.318 millones de dólares hasta 2014 en acciones de educación, salud, asistencia social e infraestructura para personas con limitaciones físicas y mentales.

"Estamos aquí hoy para reforzar y ampliar uno de los compromisos más profundos de nuestro gobierno, que es la lucha contra la desigualdad y a favor de las oportunidades para todos", manifestó Rousseff en la ceremonia de lanzamiento del programa.

Agregó que "Brasil tiene, a partir de ahora, uno de los planes más modernos de apoyo, estímulo y defensa de los derechos de las personas con deficiencia".

Datos oficiales indican que 45,6 millones de brasileños presentan algún tipo de discapacidad y de ese total, 12,7 millones tienen al menos una discapacidad severa, sobre una población total de 191 millones.

En el campo educativo, el plan contempla transporte escolar accesible y adecuar las instalaciones de escuelas, colegios y universidades públicas para las personas con limitaciones físicas.

Asimismo, prevé destinar 150.000 cupos en los cursos federales de formación profesional y técnica.

En materia de salud, se ampliarán las acciones de prevención de discapacidades y se aumentarán las pruebas de planta de pie de bebés que permiten detectar problemas al nacer. También se reforzarán las acciones clínicas y terapéuticas y se ampliarán las redes de producción y acceso a prótesis.

Según la iniciativa, las obras de infraestructura en marcha en las grandes ciudades brasileñas y aquellas contempladas para el Mundial de 2014 deberán incluir facilidades para personas discapacitadas.