Con la imagen de su organización todavía afectada por las acusaciones de corrupción, el presidente de la FIFA Joseph Blatter encara una nueva controversia tras sus comentarios en los que restó importancia al problema del racismo en el fútbol.

Blatter provocó indignación al insinuar el miércoles en entrevistas televisadas que los insultos racistas en la cancha podrían ser solucionados con un simple apretón de manos.

El ministro británico de deportes pidió el jueves la renuncia de Blatter "por el bien del deporte", la Unión Europea describió su solución al racismo como "completamente inaceptable", y el sindicato que representa a los futbolistas señaló que el comentario fue "un error extraordinario".

El ex jugador de Manchester United y de la selección inglesa, Andrew Cole, escribió en una columna que Blatter "está perdido" y lo calificó como un "payaso ajeno a la realidad".

La más reciente metida de pata de Blatter se suma a otras como cuando insinuó que las mujeres deberían utilizar pantalones cortos más apretados, y que los gays no deberían tener relaciones sexuales en el Mundial de 2022 en Qatar, donde los actos homosexuales son ilegales.

Los comentarios del dirigente suizo de 75 años provocaron molestia en Inglaterra, donde las autoridades investigan al futbolista uruguayo de Liverpool, Luis Suárez, y al capitán del Chelsea y de la selección inglesa, John Terry, por supuestamente insultar a oponentes con palabras racistas.

"Este es el episodio más reciente que pone en duda si este hombre debería ser el líder del fútbol mundial", dijo el ministro de deportes británico, Hugh Robertson. "Debería irse, por el bien del deporte".

Blatter y el zaguero de Manchester United, Rio Ferdinand, intercambiaron comentarios a través de la red social Twitter.

Ferdinand dijo a través de Twitter el miércoles que las posiciones de Blatter eran "tan condescendientes que dan risa".

El jugador de la selección inglesa también envió un mensaje sarcástico después que el sitio de internet de la FIFA publicó una declaración de Blatter al crecer el escándalo por el racismo. El comunicado iba ilustrado con una foto de Blatter abrazando a Tokyo Sexwale, un funcionario negro sudafricano.

Blatter utilizó la red social, en la cual tiene una cuenta desde poco antes del Mundial 2010 en Sudáfrica, para tuitear a un usuario individual por primera vez.

"(@)rioferdy5 el 'hombre negro' como lo llamas tiene nombre: Tokyo Sexwale", escribió Blatter.

Blatter dijo que Sexwale, ministro del gobierno sudafricano y antiguo preso de la isla Robben, "ha realizado un gran trabajo contra el racismo y el apartheid en Sudáfrica".

"Hemos realizado varias actividades conjuntas para elevar la conciencia sobre la lucha contra el racismo en Sudáfrica", escribió Blatter en defensa de su organización. "La FIFA tiene una larga trayectoria y un palmarés orgulloso en materia de antidiscriminación que continuará".

Las declaraciones de Blatter en entrevistas por televisión el miércoles parecían contradecirse con su promesa al ser reelegido en junio que FIFA no toleraría las faltas de respeto, en o fuera del campo de juego.

Preguntado si en el fútbol existía un problema de insultos racistas entre los jugadores, Blatter restó importancia al asunto y dijo que los jugadores envueltos en esas rencillas deberían resolver la situación con un apretón de manos.

Ferdinand — cuyo hermano Anton fue blanco de un presunto insulto por Terry — dijo en Twitter que las declaraciones de Blatter eran "insólitas".