El aspirante a la candidatura presidencial republicana en EE.UU. Newt Gingrich está siendo muy cuestionado por las millonarias ganancias que obtuvo cuando fue asesor del gigante hipotecario Freddie Mac, al que ha criticado con dureza durante su campaña.

Gingrich, expresidente de la Cámara de Representante del Congreso y en ascenso en las últimas encuestas de la carrera presidencial republicana, trabajó como asesor para Freddie Mac en varios periodos entre 1999 y 2008.

Él mismo lo ha reconocido en entrevistas concedidas a los medios en las últimas horas y ha dicho que ganó unos 300.000 dólares por sus labores de asesoría para la hipotecaria, cuyo colapso fue uno de los detonantes de la crisis financiera que estalló en 2008 y de la que EE.UU. todavía no se ha recuperado por completo.

Sin embargo, informes de prensa sostienen que las ganancias totales de Gingrich sumaron al menos 1,6 millones de dólares.

Pero el mayor problema para Gingrich reside en que el alcance de su relación con Freddie Mac contradice sus críticas a la hipotecaria, a la que ha culpado durante su campaña del derrumbe del mercado inmobiliario en Estados Unidos.

Freddie Mac y Fannie Mae, el otro gigante hipotecario, fueron nacionalizadas en medio de la crisis y el Gobierno anunció en febrero pasado un plan para eliminarlas gradualmente.

Gingrich, de 68 años, ha llegado a decir que el legislador demócrata Barney Frank debería ser "encarcelado" por su asociación con un lobby cercano a Freddie Mac y que el presidente de EE.UU., Barack Obama, tendría que devolver el dinero que ejecutivos de esa empresa han dado a su campaña.

Su defensa ante las críticas recibidas ha sido afirmar que nunca hizo lobby a favor de Freddie Mac durante su época como asesor y que espera "resignado" que se aireen otros aspectos de su pasado como sus dos matrimonios fallidos y el adulterio admitido, ahora que está subiendo en los sondeos.

Y es que Gingrich ha escalado posiciones en las últimas encuestas y en algunas está segundo, por detrás de Mitt Romney, exgobernador de Massachusetts.

Romney se mantiene firme desde hace semanas en los sondeos en el primer lugar, que ha ido compartiendo con otros candidatos como el gobernador de Texas, Rick Perry, y el empresario Herman Cain.

Si la popularidad de Perry ha ido cayendo por sus traspiés en varios debates televisados, a Cain le están pasando factura las acusaciones de acoso sexual de al menos cuatro mujeres, aunque él las ha negado rotundamente.