Las autoridades de Tailandia dijeron hoy que ya son 564 los muertos por las inundaciones que anegan a veintidós provincias desde hace tres meses y amenazan el centro comercial de Bangkok.

El agua aún afecta a 22 provincias, con más de cinco millones de damnificados, indicó el Departamento de Prevención y Mitigación de Desastres.

Aunque el agua ha empezado a remitir en las provincias de la meseta central y en la capital, las autoridades están vigilantes para drenar los millones de metros cúbicos de agua contenida por barreras de cemento y sacos de arena.

Con una capacidad de drenaje de 400 millones de metros cúbicos al día, el Departamento de Irrigación del Gobierno confía en dirigir hacia el mar el agua que cerca Bangkok.

Las autoridades locales de la capital no creen que la situación mejore hasta que pasen algunas semanas y algunos vecinos se han rebelado y han intentado romper los diques para desalojar el agua que inunda algunos barrios periféricos.

La estrategia del Ejecutivo de la primera ministra, Yingluck Shinawatra, ha sido mantener a salvo a Bangkok y, cuando el agua llegó a los barrios del norte, conservar seco el centro comercial y financiero.

Además de anegar siete parques industriales en el país, el caudal que desciende desde el norte ha inundado varias universidades y colegios, lo que ha obligado a retrasar el inicio de las clases.

Las inundaciones, que han obligado a cientos de miles a vivir en centros de evacuación, comenzaron el pasado julio con el desbordamiento de ríos y pantanos del norte y la región central a raíz de las copiosas lluvias del monzón y de tres tormentas tropicales seguidas.