Ocho presuntos implicados en el secuestro de Wilson Ramos recibieron cargos formales de parte de la Fiscalía General de Venezuela por el delito de porte ilegal de arma de fuego y secuestro, informaron el miércoles las autoridades judiciales.

El receptor de los Nacionales de Washington fue secuestrado a punta de pistola afuera de la casa de su familia en Valencia el 9 de noviembre y comandos policiales lo rescataron dos días después en un escondite en las montañas del estado de Carabobo.

Lesbia Quezada, de 59 años; Francisco Finamor (20), Yhosnar Cuiyán (21), Anyulin Tarazona (22), Arturo Rojas Yépez (32), Alexander Moreno Bolaños (26); así como Arístides Sánchez (74) y Alexander Sánchez (26), quienes son padre e hijo, fueron imputados de los "delitos de secuestro agravado, asociación ilícita para delinquir y aprovechamiento de vehículo proveniente de hurto o robo", informó la Fiscalía en un comunicado.

El tribunal 10 . de control de la ciudad de Valencia, a unos 150 kilómetros al oeste de Caracas, le otorgó a Arístides Sánchez el beneficio de arresto domiciliario, que las leyes venezolanas conceden a los procesados o condenados mayores de 70 años. Permanecerá recluido, sin embargo, en la sede de la policía judicial en Valencia hasta tanto se verifique la fecha de su nacimiento, se informó.

A Rojas Yépez y Moreno Bolaños — que huyeron en medio del tiroteo ocurrido durante el rescate del pelotero y que fueron arrestados el domingo pasado durante una inspección de rutina en un puesto de control de la localidad de Morón, cerca de donde Ramos estuvo retenido — se le imputaron además los delitos de resistencia a la autoridad y porte ilícito de arma de fuego.

La mayoría de ellos son acusados de participar directamente en el secuestro. Quezada y Arístides Sánchez le dieron comida al pelotero.

Las autoridades continúan la búsqueda de otros dos sospechosos, que serían de nacionalidad colombiana, indicó el Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas (CICPC).

La policía ya tiene a "algunos de ellos identificados por apodo, tenemos algunos retratos hablados", dijo el lunes el jefe nacional de investigación del CICPC, Humberto Ramírez.

"Estamos coordinando con las autoridades colombianas para adquirir información al respecto sobre la identificación de estos sujetos", agregó Ramírez.

Tras su temporada de novato con los Nacionales, Ramos se disponía a debutar en Venezuela jugando con su equipo local, los Tigres de Aragua. Cuando lo secuestraron, estaba con su padre y dos hermanos afuera de su casa, en un barrio de clase trabajadora.

Ramos dijo tras ser liberado que sus secuestradores habían planeado el crimen minuciosamente con ayuda de un informante que conocía sus actividades habituales.

El secuestro fue el primero que se conozca de un jugador de Grandes Ligas en Venezuela, donde este tipo de delitos aumentó en la última década. En años recientes ya habían sido plagiados varios familiares de peloteros de las mayores.