El Departamento de Policía de Los Angeles discrimina a conductores inmigrantes según su apariencia física y no está siguiendo sus propias regulaciones al decomisar vehículos manejados por personas con licencias vencidas o sin licencia, alega un informe revelado el miércoles.

El decomiso de vehículos a este tipo de conductores está afectando más que nada a inmigrantes que viven el país sin documentos legales y que por lo mismo no pueden tener licencias, resalta el reporte anecdótico del Sindicato Nacional de Abogados y la Coalición de Inmigración del Sur de California.

El informe sustenta sus alegatos con casi 40 casos recabados el mes pasado por abogados y activistas en Los Angeles. Aunque la muestra es pequeña, existen muchos más afectados, dijo Cynthia Anderson-Baker, una de las abogadas que participó en las tres sesiones en las que se recabaron las historias.

La policía no contestó inmediatamente un mensaje que le dejó la AP en busca de comentarios sobre el contenido del informe.

El año pasado, la policía angelina y el Departamento de Transportación confiscaron casi 139.300 vehículos, de acuerdo con cifras oficiales obtenidas por la AP.

Algunos de los casos de discriminación por apariencia alegan que la policía detuvo a gente sin causa probable pues los conductores sólo fueron citados por manejar sin licencia o con licencia suspendida.

"Nosotros vemos el citatorio y sólo vemos un cargo: no tener licencia. ¿Por qué los detuvieron? Por no tener licencia. ¿Cómo sabían eso? Deberían haber tenido una causa probable para detenerlos", dijo Anderson-Baker. "La policía discrimina a la gente según el perfil que tienen de un conductor indocumentado: hispano, con carro viejo, quizás manejando una camioneta de trabajo con herramientas".

La mayoría de los casos ocurrieron después de marzo pasado, cuando la policía cambió su política sobre decomiso de vehículos para permitir que los conductores sin licencias llamen al dueño del vehículo o a un conductor con licencia válida para reclamar vehículos confiscados en retenes.

En Los Angeles, el total de autos decomisados el año pasado significó una entrada de casi 4,5 millones de dólares para el municipio, de acuerdo con documentos oficiales. El municipio también obtuvo el año pasado casi 4,5 millones de dólares por concepto de impuesto sobre el depósito y decomiso de cada vehículo.

Muchas personas terminan pagando 1.500 dólares o más para sacar sus vehículos decomisados del depósito luego de 30 días. Otras personas pierden sus vehículos al no tener el dinero para sacarlos del depósito, indicó el estudio.

"Como consecuencia, el vehículo de la víctima casi siempre termina siendo vendido en una subasta y el historial de crédito de la persona queda arruinado debido al costo exorbitante del decomiso", según el informe. "La práctica policial de decomiso por 30 días es prácticamente un robo".

El reporte también alega que la policía muchas veces niega a las personas el derecho a audiencias luego de decomisar sus vehículos y no está dando suficiente información sobre este derecho.

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E.J. Támara está en Twitter como @ejtamara