A las personas que asistieron el miércoles a un acto de campaña del aspirante presidencial republicano Rick Perry se les pidió que demostraran que son ciudadanos estadounidenses.

La reunión en la empresa Granite State Manufacturing, primero de dos actos que Perry realizaría en Nueva Hampshire, estuvo abierto al público.

Pero directivos de campaña dijeron que regulaciones federales exigieron que los asistentes presentaran prueba de ser ciudadanos, ya que la compañía donde se realizó la reunión maneja contratos de defensa. Una empleada de Granite State se sentó junto a un miembro de la campaña de Perry en la puerta y preguntó a los asistentes si eran ciudadanos.

La empleada, quien se negó a proporcionar su nombre, dijo que no se permitiría la entrada a no ciudadanos.

Aunque los adversarios de Perry han enfrentado restricciones similares cuando realizan actos en locales de contratistas federales de defensa, el asunto del miércoles atrajo una atención no deseada hacia los complicados antecedentes de Perry en materia de inmigración en un momento crucial en su búsqueda de la nominación presidencial de su partido.

Algunos de sus adversarios se apresuraron a aprovecharse de su decisión de realizar un acontecimiento con tales restricciones. La líder de un grupo regional defensor de la inmigración fue más directa.

"Es perturbador, en especial dados sus antecedentes sobre inmigración", dijo Eva Millona, directora ejecutiva de la Coalición Defensora de Inmigrantes y Refugiados de Massachusetts.

Perry, gobernador de Texas, ha enfrentado constantes críticas por una política de su estado que permite que inmigrantes que viven ilegalmente en el país paguen colegiaturas universitarias con costo reducido. También ha tenido problemas para ganar apoyo de algunos conservadores por oponerse a la colocación de una valla a lo largo de la frontera con México.

Un empleado de Granite State, el gerente de ensamblaje Shawn O'Hagan, dijo posteriormente que no debió haberse prohibido la entrada a la reunión a los inmigrantes; pero dijo que a quienes no probaran su ciudadanía serían escoltados al interior.

No quedó claro si asistió algún inmigrante.