Debido a problemas de seguridad, la petrolera Emerald Energy anunció el miércoles la suspensión temporal de las operaciones en un campo al sur del país, donde en junio fueron secuestrados cuatro de sus contratistas por presuntos miembros de las FARC.

Emerald Energy, con sede en Londres y subsidiaria del grupo chino Sinochem, dijo que las operaciones cerradas de forma temporal son las de un campo petrolero en el departamento de Caquetá, al sur colombiano.

La compañía mantiene normalmente sus actividades en los otros departamentos donde opera: Putumayo, al extremo suroeste del país; Huila, en el sur; Casanare, al este; y Cesar al norte, agregó Carlos Bolaños, vicepresidente comercial y vocero de la empresa en un mensaje de correo electrónico.

El cierre temporal en Caquetá obedece a "problemas de seguridad", dijo Bolaños sin ofrecer otros detalles.

Emerald Energy produce en Colombia unos 6.500 barriles de petróleo por día, según Bolaños.

Colombia, a través de la estatal Ecopetrol y multinacionales, produce unos 900.000 barriles diarios, de acuerdo con el Ministerio de Minas y Energía.

Bolaños no indicó cuándo podría reanudar Emerald sus operaciones en Caquetá.

El ministro de Minas y Energía, Mauricio Cárdenas, dijo que Bolaños le garantizó que la compañía no prevé retirarse del país, como mencionaron versiones de la prensa local.

En Emerald "evidentemente han tenido una situación difícil... de orden público", agregó Cárdenas a reporteros en un intervalo de la presentación de resultados del ministerio, en una biblioteca al oeste de la ciudad. Pero "nosotros le garantizamos a todas las petroleras que operan en Colombia su seguridad y bienestar. El Estado colombiano está en plenas capacidades de ofrecerle la seguridad a todas y a cada una de las empresas que operan en el sector", aseguró.

Pero el ministro admitió que en su despacho "en este momento sentimos la necesidad de mejorar la seguridad especialmente en el departamento del Putumayo y del Caquetá y el Catatumbo (una zona del noreste del país). La estrategia específica le corresponde a la fuerza pública y ellos van haciendo los ajustes y van afinando la estrategia de seguridad". Cárdenas no dio detalles sobre esa estrategia.

El cierre temporal de operaciones en una multinacional, algo que no ocurría desde hace al menos cinco años, "definitivamente es una mala señal" a los inversionistas y el mercado, dijo en diálogo telefónico con The Associated Press Alejandro Martínez, presidente de la Asociación Colombiana de Petróleo que reúne a 55 empresas privadas petroleras, la mayoría extranjeras.

Agregó que "se han venido presentando unos hechos terroristas en contra del sector recientemente... es algo que sabemos que en el gobierno nacional ha generado preocupación".

El Ministerio de Minas ha dicho que Emerald opera desde hace unos cuatro años el campo en Caquetá, en el que explota 12 pozos que producen unos 600 barriles de petróleo diarios. El campo está ubicado en la localidad de Los Pozos, un tradicional fortín de las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y que sirvió como escenario a frustrados diálogos de paz entre el gobierno y la guerrilla a inicios de esta década.

De acuerdo con la policía nacional y el ejército, al menos siete milicianos de las FARC, con armas cortas, retuvieron el 8 de junio la camioneta donde iban cuatro ciudadanos chinos contratistas de Emerald y un conductor colombiano en una vía entre las localidades de San Vicente del Caguán y Los Pozos, ambas en Caquetá.

El conductor colombiano fue dejado en libertad con el vehículo y llegó a San Vicente del Caguán, unos 280 kilómetros al sur de Bogotá, para dar parte del secuestro.

"Con relación a los cuatro contratistas secuestrados las autoridades no nos han reportado ninguna novedad", aseguró Bolaños.

En agosto tres camiones de transporte de crudo de una empresa colombiana contratista de Emerald fueron quemados y otros tres averiados por presuntos insurgentes de las FARC en una carretera en Caquetá. Los seis camiones llevaban en total 500 barriles de crudo y los conductores resultaron ilesos, según las autoridades.

En marzo, al menos 20 empleados colombianos de la empresa petrolera canadiense Talisman, entre ingenieros y operarios, fueron secuestrados por las FARC en el departamento de Vichada, en el este de Colombia, según informó entonces el comando de las fuerzas militares. El grupo de trabajadores fue dejado en libertad a las pocas horas por la presión de las autoridades.

Por otra parte, campos de crudo explotados por la petrolera Pacific Rubiales Energy, con sede en Toronto, en la zona de Puerto Gaitán, al sur del país, debieron suspender sus operaciones en al menos dos ocasiones este año debido a protestas de sus trabajadores en reclamo de mejoras salariales y de condiciones laborales.

El campo en Puerto Gaitán produce unos 225.000 barriles de crudo diarios, aproximadamente 25% del total nacional, de acuerdo con el ministerio.

El gobierno del presidente Juan Manuel Santos busca alcanzar una producción petrolera al cierre de este año de un millón de barriles diarios y ha declarado al sector de hidrocarburos y minería como una de las cuatro "locomotoras" del crecimiento económico del país, junto al sector agrícola, la construcción de viviendas y las obras de infraestructura.