El padre de Lindsay Lohan pasará los próximos cuatro meses en una institución donde recibirá un tratamiento a partir del miércoles y participará en un programa de intervención contra la violencia doméstica como parte de un acuerdo legal por acosar a su ex novia.

Michael Lohan no refutó los cargos por violencia doméstica que se le presentaron en Florida. Tiene prohibido ponerse en contacto con su ex novia Kate Major, una ex reportera de la revista Star Magazine de 29 años, quien lo acusó de golpearla en octubre.

Lohan, de 51 años le dijo al juez Nick Nazaretian que no quería tener nada que ver con Major.

"Me han mordido la mano muchas veces", dijo Lohan quien llevaba puesto su uniforme de preso.

El acuerdo que se logró entre Lohan y los fiscales del condado de Hillsborough implica que pase cuatro meses de su año de libertad condicional en un tratamiento de tiempo completo en Fort Myers. Tras esto deberá cumplir con otro programa para abusadores y responsables de violencia doméstica.

Lohan fue arrestado en Tampa el 25 de octubre. Un juez le advirtió que no tuviera ningún contacto con Major, pero dos días después lo acusaron de violar los términos de su libertad al hacerle llamadas acosadoras a ella, al poco tiempo de haber salido de prisión.

Major dijo en la corte que a Lohan le servirá más un programa de tratamiento que la prisión.

"Creo que necesita ayuda", dijo. "Tenerlo en prisión sería afectarlo más".

Major dijo que no quiere que la familia de Lohan o sus amigos se pongan en contacto con ella o su familia.

El juez le ordenó a Lohan que no tenga ninguna clase de contacto con Major o será enviado a prisión dos años.

"Nada de contacto es nada", dijo Nazaretian. "Cero, menos cero".

En algún momento Lohan hizo una mueca cuando Major estaba hablando y el juez lo reprendió.

"No estamos en Disney World, así que deje de hacer eso", dijo el juez. "¿Cuántos años tiene? No actúe como un niño".