México mantiene abiertas tres investigaciones por la operación estadounidense Rápido y Furioso que permitió el tráfico de armas al país y una vez que finalicen se castigará a quien resulte responsable, señaló el miércoles la procuradora general Marisela Morales.

"En el asunto del operativo Rápido y Furioso vamos a llegar hasta las últimas consecuencias y vamos a castigar, si es el caso, a quien tenga que responder por estos hechos", dijo la procuradora durante una comparecencia en el Congreso.

La funcionaria afirmó que México está decidido a castigar cualquier tráfico de armas a México y una muestra es que ha solicitado a Estados Unidos la extradición de seis personas vinculadas con esa actividad, aunque no vinculados con la operación Rápido y Furioso.

Morales aseguró que se enteró de la operación hasta el 7 de marzo por versiones periodísticas y a partir de entonces comenzaron a integrarse tres investigaciones en la Procuraduría General de la República (PGR).

Las investigaciones las realiza la subprocuraduría de asuntos jurídicos e internacionales, la unidad de tráfico de armas y la Visitaduría General, el órgano de asuntos internos que busca determinar "la probable responsabilidad en el caso de servidores públicos y personal incluso de la propia agencia o quien resulte responsable".

Dijo que han solicitado información oficial a Estados Unidos, pero hasta el momento "todavía no tenemos nosotros una información objetiva" sobre el caso.

En los últimos meses se ha desatado una polémica por Rápido y Furioso, una operación por la cual Estados Unidos buscaba ubicar redes de tráfico de armas hacia los carteles mexicanos, pero en la práctica se perdió el rastro de cientos de armas, algunas de las cuales fueron utilizadas para cometer crímenes en México y Estados Unidos.

Diversos funcionarios estadounidenses han testificado ante su Congreso por esa acción. Hace unos días el secretario de Justicia Eric Holder reconoció ante legisladores que hubo grandes errores y aseguró que su oficina estaba tomando medidas para asegurarse que no ocurran de nuevo.

La operación de la Oficina Federal de Alcohol, Tabaco y Armas de Fuego (ATF por sus siglas en inglés) perdió el rastro de unas 1.400 de más de 2.000 armas envueltas en la operación. Los últimos datos señalaban que hasta el 20 de octubre se habían recuperado 276 armas de Rápido y Furioso en México y 389 en Estados Unidos.

Antes, la procuradora dijo que una muestra de su decisión de combatir el tráfico de armas es que ha solicitado a Estados Unidos la extradición de seis ciudadanos o residentes estadounidenses.

Dijo que tres de las personas reclamadas en extradición fueron ubicadas en California y otras tres en Texas por presuntamente adquirir armas en grandes cantidades en territorio estadounidense y las cuales fueron introducidas ilegalmente a México.

En paralelo, señaló, autoridades mexicanas detuvieron en el país a dos estadounidenses por la compra y tráfico de partes para armas. Ambos están en un penal federal y enfrentan un juicio, afirmó.

La procuradora no identificó a ninguno de los reclamados en extradición ni a los dos estadounidenses detenidos en México.

Dijo que como parte de la investigación de los dos estadounidenses detenidos en México se desmanteló un taller donde presuntamente montaban las partes de armas traficadas.

La procuradora dijo a los legisladores que una de las solicitudes es para detener con fines de extradición a tres ciudadanos o residentes estadounidenses vinculados "con la adquisición de una gran cantidad de armas" y quienes fueron ubicados en Madera, California, Estados Unidos.

La otra solicitud es para iniciar el procedimiento de extradición en contra de otras tres personas "quienes adquirieron armas de alto poder en el estado de Texas, Estados Unidos, para introducirlas a México.

En medio de la violencia atribuida al crimen organizado que ha dejado más de 35.000 víctimas en México, el gobierno ha reclamado a Estados Unidos hacer más para detener el tráfico ilegal de armas.

En el actual gobierno del presidente Felipe Calderón, las autoridades han decomisado al crimen organizado más de 100.000 armas. Las autoridades del país sostienen que la mayoría son adquiridas en Estados Unidos.

"El tema que causa preocupación e indignación en distintos ámbitos de la sociedad mexicana es el tráfico e introducción clandestina de armas de fuego y explosivos hacia nuestro país", dijo Morales.

Aseguró que en el futuro "vamos a lograr tener mas casos de esta naturaleza y seguramente van a ser muchas las extradiciones que vamos a estar solicitando a las autoridades de Estados Unidos".