El Partido Liberal Independiente (PLI), el principal de oposición en Nicaragua, anunció hoy que recurrirá ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) contra la "fraudulenta" reelección del presidente Daniel Ortega, a quien anoche las autoridades proclamaron ganador de los comicios del pasado 6 de noviembre.

Eliseo Núñez Morales, jefe de campaña del PLI, organización que obtuvo el segundo lugar en los comicios con el 31 % de los votos, declaró hoy a Efe que las elecciones nicaragüenses fueron "fraudulentas" y añadió que en los próximos días llevarán el caso ante la CIDH, con sede en Washington.

Explicó que el excandidato presidencial por el PLI, Fabio Gadea, introdujo ante esa comisión internacional, en octubre pasado, un recurso contra la postulación de Ortega al considerar que violentó una disposición constitucional que prohíbe la reelección continua.

Esa limitante, no obstante, fue declarada inaplicable en 2010 por magistrados sandinistas de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), lo que abrió a Ortega las puertas a la reelección.

"Estamos analizando con nuestros abogados si generamos una nueva demanda ante la CIDH o si acumulamos nuevos elementos al caso" ya iniciado, dijo Núñez Morales.

Según los datos definitivos divulgados anoche por el Consejo Supremo Electoral (CSE), Ortega ganó los comicios con el 62,46 % de los sufragios.

El presidente del CSE, Roberto Rivas, indicó en una rueda de prensa que la proclamación de electos no "admite recurso alguno".

Núñez Morales confirmó que el PLI no introducirá ningún recurso legal ante los tribunales nicaragüenses, aunque exigió al CSE divulgar los resultados de cada una de las 12.960 juntas receptoras de votos.

Detalló que a los fiscales del PLI se les impidió estar presentes en el 30 % de las mesas electorales y que esa organización considera que miles de ciudadanos ejercieron el doble voto.

Reiteró la denuncia de un "inaudito y monstruoso fraude de la voluntad popular" y el llamado a los seguidores de la oposición a mantener una "resistencia pacífica" en las calles.

Las manifestaciones contra la reelección de Ortega, ocurridas entre lunes y miércoles de la semana pasada, dejaron cuatro muertos (tres opositores y un sandinista), 49 policías heridos y decenas de civiles lesionados, según la Policía Nacional.

Por su parte, Rivas dijo a los periodistas que tras la proclamación de los elegidos deben suspenderse "esos pequeños brotes de violencia", y aseguró que los comicios fueron legítimos y consideró que en Nicaragua deben prevalecer "la reconciliación, democracia y "gobernabilidad".