La lucha contra el racismo y el combate a la intolerancia racial y la xenofobia centrarán el encuentro iberoamericano Afro XXI, que comienza mañana en Brasil con el propósito de debatir estrategias de inclusión social de los afrodescendientes y su contribución al desarrollo de cada país.

El evento, enmarcado en los actos del Año Internacional de los Afrodescendientes, congregará hasta el sábado próximo en la ciudad de Salvador (Bahía) a representantes políticos y sociales para dar visibilidad a la contribución cultural y económica de estas comunidades en Iberoamérica.

En la ceremonia de apertura participará el secretario general iberoamericano, Enrique Iglesias, y en la clausurará se espera la presencia de la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, y del presidente de Uruguay, José Mujica.

La cita analizará cuestiones como la lucha contra el racismo y las desigualdades o el avance de las mujeres negras en los procesos de inclusión política a través de más de una veintena de mesas redondas en las que participarán académicos, políticos y representantes de organizaciones civiles.

De la agenda de Afro XXI destaca la celebración de un seminario que abordará el acceso a la justicia para los afrodescendientes, una reunión de parlamentarios, un encuentro organizado por la Unesco sobre la ruta de los esclavos y otro que divulgará la herencia de África en Brasil y el Caribe.

El evento se cerrará el sábado con la presentación de los informes que recogerán las conclusiones y con la firma por parte de los jefes de Estado de la declaración final que emane de la cita.

Se espera que este documento contemple una agenda común para la próxima década que contribuya a una inclusión plena de los cerca de 200 millones de afrodescendientes que residen en Iberoamérica.

La líderes iberoamericanos mostraron en su XXI Cumbre, que se celebró en Asunción a finales de octubre, su satisfacción por la organización de este encuentro y llamaron a fomentar la cooperación y el diálogo entre los estados y la sociedad con el propósito de completar la inserción de los afrodescendientes en la región.

El Año Internacional de los Afrodescendientes fue proclamado por la ONU como reconocimiento por parte de la comunidad internacional a los millones de personas que viven una ciudadanía limitada, sometidas a la pobreza y sin pleno acceso a los derechos universales.