La Bolsa de Tokio cayó hoy hasta su mínimo de las últimas seis semanas presionada por la crisis de deuda en Europa y la fortaleza del yen frente al euro, que se intercambió en la banda media de las 103 unidades.

El selectivo Nikkei cerró con una bajada de 78,77 puntos, el 0,92 por ciento, y quedó en 8.463,16 puntos, mientras que el índice Topix, que agrupa a todos los valores de la primera sección, cayó 6,80 puntos, el 0,93 por ciento, hasta 724,11 enteros.

La mayor parte de los 33 sectores del parqué tokiota perdieron terreno, con el de las casas de valores liderando las pérdidas, seguido por el de transporte marítimo y el de cerámica y vidrio, mientras que los únicos que avanzaron fueron los de información y comunicación, el alimentario y el de maquinaria de precisión.

El mercado nipón abrió con fuerza aupado por la subida en Wall Street de la víspera, aunque cambió su rumbo a medida que aumentó la preocupación durante la jornada por la crisis de deuda en Europa.

El sentimiento inversor reflejó la preocupación por la situación fiscal de Italia, ya que la rentabilidad de su deuda sobrepasó ayer el 7 por ciento y mermó el progreso en su rehabilitación fiscal, y también ante el temor de que España sea arrastrada por la crisis.

"La Bolsa de Tokio se encontró bajo presión después de la caída de los mercados de bonos de deuda en la zona del euro", y ante la falta de acciones políticas decisivas para hacer frente a la crisis, aseguró Kazuhiro Takahashi, analista de Daiwa Securities, en declaraciones a la agencia local Kyodo.

Los principales exportadores perdieron terreno por la fortaleza del yen, con caídas del 3,3 por ciento en el caso de la electrónica Sony, y del 2,1 por ciento en el del gigante de los videojuegos Nintendo.

El sector financiero también se depreció por el impacto negativo de la crisis en la zona del euro, con las pérdidas destacadas de Nomura Holdings, que se dejó un 4,4 por ciento, y Daiwa Securities, que cayó el 4,6 por ciento.

Por su parte, el fabricante Olympus, implicado en un escándalo de pérdidas encubiertas, cerró por tercera jornada consecutiva con un fuerte incremento, del 15,6 por ciento, después de alejar el temor a que sea excluida del mercado.

En la primera sección ganaron terreno 279 valores, frente a 1.235 que bajaron y 129 que terminaron invariables.

En total cambiaron de manos 1.345,73 millones de acciones, por debajo de los 1.227,96 millones del martes.