El fútbol uruguayo cerró un 2011 a toda máquina, con una victoria como visitante ante la selección de Italia y se despidió hasta febrero cuando se enfrentará a Rumania en Bucarest en un nuevo año que luce prometedor.

El cierre de la actividad oficial de la selección uruguaya, conducida con éxito por Oscar W. Tabárez, no pudo ser mejor con el triunfo 1-0 ante la "Azzurra" el martes en el estadio Olímpico de Roma.

Fue el broche de oro de un año que incluyó su 15to título de la Copa América y el ascenso hasta el cuarto puesto del ranking de la FIFA, el mismo lugar que alcanzó en 2010 en el Mundial de Sudáfrica. Además, ocupa el primer puesto de las eliminatorias para Brasil 2014 con siete puntos.

En su última presentación por las eliminatorias, la "orquesta" tocó sin notas falsas y abatió 4-0 a Chile, un partido en el que se lució el delantero Luis Suárez con cuatro dianas.

Diego Forlán fue el gran ausente ante Chile e Italia, tras sufrir un desgarro en el partido ante Paraguay por las eliminatorias en el que hizo el gol del empate 1-1 en Asunción.

Forlán es el máximo goleador histórico de la selección, con 33 dianas, y ha sido su figura indiscutida en años recientes, aunque el desempeño de Suárez, artillero de 24 años del Liverpool inglés, parece asegurar un recambio generacional en la "Celeste".

Las bajas de Abel Hernández (lesión) y Maximiliano Pereira (suspensión) no mellaron el desempeño de Uruguay contra Chile. Por el contrario, el equipo tuvo salidas rápidas, fue eficaz y contó con un Suárez letal en el área rival.

Tabárez cuenta además con otras piezas como Edinson Cavani, Diego Pérez y Egidio Arévalo Ríos en el mediocampo, y el capitán Diego Lugano en la zaga.

El martes en Roma, Tabárez tuvo que apelar a suplentes como Sebastián Fernández, quien marcó el gol del triunfo, y si bien la "Azzurra" tuvo dominio de campo y de balón, los "celestes" pudieron contenerlos y llevar aprovechar las oportunidades.

"La Celeste no contaba con Forlán y Suárez, y los hombres de Tabárez venían de Sudamérica, probablemente aturdidos por el viaje. Sin embargo, volvieron a demostrar porqué ganaron la Copa América y fueron cuartos en el Mundial: son duros, rudos, austeros y unidos. Y conquistaron Roma con un gol de Fernández", reseñó la Gazzetta dello Sport.

Y fue el campanazo final de una temporada "celeste" en 2011 que abre confianza al futuro.