El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó hoy por unanimidad una resolución que autoriza a las fuerzas de paz europeas desplegadas en Bosnia-Herzegovina (EUFOR) a ampliar su presencia en ese país por doce meses más.

Los quince miembros del Consejo, máximo órgano de decisiones de las Naciones Unidas, votaron a favor de un texto que amplía a partir de hoy en un año la presencia de la Fuerza de Estabilización de la Unión Europea en territorio bosnio.

También recuerda que la responsabilidad de "cumplir estrictamente con las obligaciones contraídas" en los acuerdos de paz de 1995 en ese país recae "en las autoridades bosnias" y en las tres comunidades que conforman el país balcánico.

La resolución del Consejo exhorta además "a los dirigentes políticos, tras las elecciones celebradas el 3 de octubre de 2010, a desempeñar su responsabilidad democrática y formar un nuevo Consejo de Ministros de Bosnia-Herzegovina que se ocupe con urgencia de las políticas y prioridades más importantes".

También les pide que "se abstengan de emplear una retórica sectaria y realicen más adelantos concretos y tangibles en favor de la integración en la Unión Europea".

Además, el texto aprobado por los quince miembros del Consejo autoriza a los Estados miembros a "tomar todas las medidas necesarias para defender la presencia de EUFOR y la OTAN, y para ayudar a ambas organizaciones a llevar a cabo sus misiones".

También reconoce "el derecho tanto de EUFOR como de la OTAN de defenderse de los ataques o las amenazas de ataques que puedan enfrentar".

La Unión Europea (UE) asumió las responsabilidad de velar por la paz en Bosnia-Herzegovina en 2004, cuando tomó control de la fuerza de estabilización liderada en el país por la OTAN, que mantiene su presencia en el territorio.

El principal objetivo de EUFOR es garantizar que todas las partes cumplen con los acuerdos de paz de Dayton, que acabaron con la guerra en el país.

La ampliación del mandato de las fuerzas europeas se produjo después de que el representante de la ONU en Bosnia, Valentin Inzko, informara el martes al Consejo de Seguridad sobre la situación sobre el terreno y de que alertara de que el estancamiento político en el país pone en peligro su avance hacia la integración euroatlántica.

"Bosnia-Herzegovina sigue viviendo en un estancamiento y retroceso político", explicó Inzko a los miembros del Consejo, ante quienes lamentó que, más de un año después de las elecciones generales, todavía no se haya formado el Consejo de Ministros a nivel estatal.

El alto representante internacional acusó además a la República Serbia de Bosnia de seguir adelante con el uso de "retórica nacionalista e inflamatoria", mientras que también alertó de lo mismo a algunos de los líderes políticos de la federación croata-musulmana.

"He alertado en varias ocasiones del serio peligro que plantea esa retórica y ahora vuelvo a pedir a los líderes de Bosnia-Herzegovina que contribuyan a fomentar la reconciliación, el diálogo y la coexistencia más que a extender el chovinismo, el miedo y la desconfianza", aseguró Inzko.

Señaló además que la actual situación va en detrimento de los esfuerzos del país por acercarse a la Unión Europea (UE) y a organizaciones como la OTAN, pero hizo un llamamiento a la comunidad internacional para que no abandone ahora a Bosnia-Herzegovina.