Ecuador estalló hoy de alegría con el triunfo por 2-0 que alcanzó sobre Perú, un difícil rival que sucumbió en la altitud de Quito y que permitió catapultar a los dirigidos por Reinaldo Rueda a la parte alta de la clasificación en las eliminatorias sudamericanas del Mundial de Brasil 2014.

También se despejaron dudas, pues la derrota por 2-1 del pasado viernes en Asunción, ante Paraguay, generó suspicacias sobre el funcionamiento de la tricolor ecuatoriana.

Los goles del experimentado Edison Méndez y del hábil Cristian Benítez redondearon una victoria que fue festejada a rabiar en las gradas del estadio 'Atahualpa' y en las calles de la mayoría de ciudades ecuatorianas.

En las emisoras de radio y de televisión también se destacaba el triunfo pero, sobre todo, el gran paso que dio la selección ecuatoriana en la tabla de posiciones, que se encuentra en la parte alta, compartiendo con Uruguay y Argentina.

Para los casi 3.000 aficionados peruanos que acompañaron al equipo nacional en el fortín quiteño, quedó el consuelo de que los jugadores lo dieron todo y una muestra de buen fútbol que, a ratos, puso en aprietos a los locales.

La afición peruana que estuvo en Quito nunca perdió el optimismo y la esperanza, aunque al final abandonaran con algo de desazón el escenario quiteño.

A la salida del estadio, varios grupos de aficionados ecuatorianos marchaban por las calles, cobijados por la bandera tricolor.

Gracias al buen desempeño y la ubicación en la parte alta de la clasificación, el equipo de Rueda terminará el 2011 con cifras alentadoras que hacen soñar a los ecuatorianos con llegar al Mundial de Brasil.