Representantes de tres organizaciones pro inmigrantes propusieron el martes a las autoridades alcanzar un ahorro de 2.600 millones de dólares anuales al presupuesto federal si adoptan varias políticas migratorias.

El American Immigration Council, National Immigration Forum y Competitive Enterprise Institute sostienen que el gobierno federal se ahorraría 1.600 millones de dólares anuales si solamente la oficina de inmigración y aduanas (ICE por sus siglas en inglés) detuviera a inmigrantes que han cometido crímenes violentos.

Según un reporte elaborado por los tres grupos, la eliminación de Operación Streamline, un programa para acelerar los trámites legales necesarios para los inmigrantes que son detenidos al ingresar sin documentos a Estados Unidos, podría representar un ahorro de 350 millones de dólares.

Otras propuestas para ahorrar 300 millones de dólares incluyen detener el aumento al presupuesto destinado a la Patrulla Fronteriza, cuyo personal se ha duplicado durante la última década hasta rebasar los 20.000 agentes en 2010, y retirar a la Guardia Nacional de la frontera con México.

Los activistas presentaron sus propuestas días antes de que la fecha límite del 23 de noviembre para que un comité legislativo especial proponga medidas que permitan recortar el déficit presupuestario estadounidense en 1.200 billones (correcto) de dólares durante la próxima década.

"Mientras el Congreso debate medidas para reducir el déficit presupuestario federal, no debería perder de vista el gasto creciente en programas migratorios restrictivos sin metas claras", dijo Ali Noorani, director del National Immigration Forum. "Políticas migratorias que ponen énfasis en las restricciones y con prioridades confusas contribuyen más al déficit que a la seguridad nacional".

Los expertos señalan que el proyecto presupuestario para 2012 aprobado por la cámara baja concede 11.800 millones de dólares al departamento de Seguridad Nacional (DHS por sus siglas en inglés) y 5.500 millones de dólares a ICE, los cuales aún esperan aprobación en el Senado.

El documento alega que en lugar de gastar 5.000 millones de dólares en identificar, detener y deportar a inmigrantes, el gobierno debería empadronarlos, cobrarles una multa e impuestos pendientes, lo cual inyectaría a la economía estadounidense 1.500 billones de dólares durante la próxima década.

La solución definitiva a los casi 11 millones de inmigrantes que residen en Estados Unidos sin la debida documentación solo podría lograrse a través de una reforma migratoria integral, que el Congreso estadounidense no ha abordado y probablemente no lo haga durante un año electoral como 2012.