Las carpas ya no están, pero el movimiento continúa; lo que nadie sabe es cuánto tiempo podrá sobrevivir sin una sede propia.

Para Ocupen Wall Street, el Parque Zucotti será un símbolo de desafío. Pero en las últimas semanas, el parque mismo se transformó en una imagen del mismo mundo que pretendía cambiar: un microcosmos de la sociedad afectada por delitos, drogas y peleas por cuestiones como lugares preferenciales y acceso a la atención médica.

Por eso, después que los manifestantes fueron desalojados el martes por la madrugada, algunos organizadores creen que la pérdida de su campamento es una verdadera bendición.

"Esto es mucho más grande que una plaza en el centro de Manhattan", afirmó Hans Shan, un organizador que buscaba la ayuda de iglesias para hallar lugares donde los manifestantes pudieran dormir el martes por la noche. "No se puede desalojar una idea cuya hora ha llegado".

Los manifestantes han estado acampando en el parque de propiedad privada desde mediados de septiembre y habían amenazado quedarse indefinidamente. El alcalde Michael Bloomberg dijo que ordenó el desalojo debido a que las condiciones de salud y seguridad se habían tornado "intolerables" en la plaza atestada. El desalojo se llevó a cabo en plena noche "para reducir el riesgo de enfrentamiento" y para incomodar al mínimo a los vecinos, dijo.

Pete Dutro, director de finanzas del grupo, dijo que la pérdida del campamento original abrirá un diálogo con otras ciudades y llevará la protesta al próximo nivel de acción.

"Sabíamos que se venía esto", dijo Dutro. "Ahora tenemos diferentes áreas de ocupación a lo largo de toda la ciudad".

No está claro adónde se dirigirán ahora. Sin un lugar donde congregarse, los manifestantes tendrán dificultades para establecer comunicación masiva. Los líderes del movimiento pasaron la mayor parte del martes reuniéndose en pequeños grupos en distintos puntos de la ciudad: en sótanos de iglesias, en plazas públicas y en esquinas, distribuyendo mensajes de texto y correos electrónicos.

Por ahora planean seguir adelante con sus planes de un día de desobediencia civil y marchas el jueves.