Seis activistas palestinos, con banderas nacionales en la mano y rodeados por docenas de periodistas, fueron sacados el martes a la fuerza de un autobús israelí en el que planeaban entrar en Jerusalén después de un estancamiento frente a la policía.

Los palestinos abordaron el autobús israelí en una acción publicitada, con la esperanza de llamar la atención sobre lo que consideran medidas discriminatorias en Cisjordania, particularmente las restricciones a los viajes.

La acción del martes pone de manifiesto cómo algunos palestinos adoptan acciones pacíficas en su lucha por lograr un estado independiente en Cisjordania, donde la Autoridad Palestina, respaldada por occidente, tiene cierta autonomía.

"Queremos mostrar el sistema discriminatorio en el que vivimos aquí. Mi intención no es ir a la cárcel, sino tener la libertad de subirme a un autobús", explicó Badia Dwaik, un empleado público de 28 años, poco antes de ser arrastrado del autobús israelí, que sirve a los asentamientos israelíes.

Las autoridades israelíes dicen que las restricciones de viajes impuestas a los palestinos son necesarias para impedir que los milicianos entren en Israel o los asentamientos de Cisjordania para lanzar ataques. Las restricciones se intensificaron durante el violento levantamiento palestino de 2000-2005, cuando atacantes suicidas solían destruir autobuses.