El estado de Ohio (EE.UU.) ejecutó hoy mediante una inyección letal a Reginald Brooks, que llevaba 27 años en la cárcel acusado del asesinato de sus tres hijos menores de edad mientras dormían en 1982.

La ejecución se produjo después de que varias cortes estatales y federales rechazaron los argumentos de los abogados defensores de que Brooks, de 66 de años, sufría paranoia esquizofrénica y no se había informado de la enfermedad durante el juicio.

Los fiscales reconocieron la enfermedad mental de Brooks, pero aseguraron que no había influenciado en la comisión del delito.

Asimismo, el gobernador del estado, el republicano John Kasich, también denegó clemencia.

Según la sentencia judicial, el reo disparó a sus tres hijos, de 11, 15 y 17 años, mientras dormían en su casa de Cleveland, poco después de que su esposa formalizase una demanda de divorcio.

Brooks es el cuarto preso al que se le aplica la pena capital en Ohio y el número 39 en todo Estados Unidos en lo que va de 2011.

El reo fue declarado muerto a las 14.04 hora local (19.04 GMT) tras la inyección letal en el correccional de Lucasville, en el sur de Ohio, informó el diario local The Plain Dealer.

El portavoz de la prisión, Carlo LoParo, indicó en un comunicado que en sus últimas horas Brooks se reunió con su hermano y sus abogados, y que no hizo ninguna declaración final.

Es el ejecutado de mayor edad en Ohio, desde que el estado retomase la pena de muerte en 1999.