Barbados pidió hoy precisión al presidente francés, Nicolás Sarkozy, por tildar a ese país de paraíso fiscal susceptible de ser castigado, y advirtió que sus declaraciones pueden llevar a "conclusiones erróneas y dañinas".

"Barbados es una jurisdicción internacional muy respetada a nivel internacional que, durante más de cuarenta años, ha incluido provisiones en sus tratados impositivos para asegurar el intercambio recíproco de información fiscal", aseguró hoy el primer ministro de Barbados, Freundel Stuart.

En un comunicado difundido por la Agencia Pública para el Desarrollo Económico de Barbados, el Gobierno de esa nación añadió: "El secreto bancario nunca ha sido un concepto que hayamos adoptado en Barbados y tampoco somos una jurisdicción libre de impuestos".

De hecho, aseguró que la disposición del pequeño país de las Antillas Menores hacia la "apertura y cooperación internacional en todas las materias, incluida la impositiva, ha hecho que se mantenga como una de las pocas jurisdicciones financieras internacionales con experiencia práctica en la aplicación del intercambio de información impositiva".

"Reconocemos los retos que existen en una economía mundial e interconectada. En cualquier caso, pediríamos que todos los países sean concisos y precisos a la hora de referirse a otros países, especialmente cuando la caracterización tiene connotaciones negativas", reclamó.

En ese sentido recordó que Barbados ha firmado tratados para controlar la doble imposición con 34 países, 15 de ellos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y negocia con otros 24 estados.

"En tiempos como estos, es imperativo que los países trabajen para identificar, articular y fomentar las relaciones internacionales de mutuo beneficio", añadió el Gobierno de Barbados, que se suma así a las reacciones emitidas en los últimos días por otros países sobre las declaraciones de Sarkozy.

El pasado 4 de noviembre durante la Cumbre del G20 en Cannes (sureste de Francia) Sarkozy citó una lista de países considerados paraísos fiscales y que, según dijo, "no van a ser tolerados".

Ese listado incluía a Uruguay, Panamá, Antigua y Barbuda, Barbados, Brunei, Botsuana, Seychelles, Trinidad y Tobago, y Vanuatu.