Las autoridades alemanas dijeron el martes que una red de colaboradores podría haber ayudado un proscrito movimiento neonazi a asesinar a 8 turcos, un griego y una policía en la última década.

La investigación de las actividades de la Resistencia Nacional Socialista se ha transformado en una búsqueda a nivel nacional de delitos sin aclarar, incluyendo presuntos ataques terroristas en Colonia y Duesseldorf del 2000 al 2004, en los que resultaron heridas más de 30 personas, en su mayor parte extranjeras.

Dos personas han sido detenidas, uno de los presuntos fundadores del grupo y un presunto colaborador. Otros dos sospechosos murieron la semana pasada en un aparente suicidio, pero las autoridades creen que el grupo dependía de una red de "colaboradores" mucho mayor en todo el país.

"Los que ayudaron a los terroristas deben ser encontrados y castigados severamente", dijo a los periodistas el legislador opositor Thomas Oppermann, que encabeza la comisión de inteligencia del Parlamento alemán. "Hay pistas sobre otros colaboradores", agregó Oppermann, aunque se negó a dar detalles porque la investigación sigue su curso.

El caso ha indignado a los alemanes y ha planteado interrogantes sobre cómo un grupo de extrema derecha cuyos miembros eran conocidos por las autoridades pudieron pasar a la clandestinidad y perpetrar ataques xenófobos.

Igualmente ha sido cuestionada la práctica del organismo de inteligencia nacional de emplear miembros de la extrema derecha como informantes.

Oppermann dijo que las autoridades en la investigación de Hesse por el asesinato en el 2006 del propietario turco de un café — al parecer la última víctima del grupo — que un empleado del servicio interior de inteligencia acudió al café antes de ser perpetrado el homicidio.

"Una investigación más a fondo de esta persona indicó que tenía tendencias hacia la extrema derecha y que, en ocasiones, fue suspendido", dijo Oppermann. Empero, el caso del empleado de inteligencia era conocido desde hace tiempo, y los investigadores nunca le acusaron de delito alguno por falta de pruebas.