TransCanada cambiará la ruta del proyecto de oleoducto para evitar pasar por el área ambientalmente sensible en Sandhills, Nebraska, dijeron el lunes dos directivos de la compañía.

Durante una conferencia de prensa en el Capitolio de Nebraska, los directivos señalaron que TransCanada aceptaría una ruta nueva — un movimiento que la empresa había dicho que no era posible — como parte de un esfuerzo para hacer avanzar el proyecto propuesto que tiene un costo de 7.000 millones de dólares. Los directivos expresaron confianza en que a la postre el proyecto sería aprobado.

Alex Pourbaix, presidente de la división de electricidad y oleoductos de TransCanada, dijo que modificar la ruta del oleoducto requeriría probablemente de 48 a 64 kilómetros adicionales (30 a 40 millas).

"Tenemos confianza en que colaborar con el estado de Nebraska hará que este proceso sea mucho más sencillo", indicó Pourbaix.

La semana pasada, el gobierno federal aplazó la decisión sobre un permiso federal para el proyecto hasta que estudie rutas potenciales nuevas que eviten el área de Sandhills y el acuífero de Ogallala.

El oleoducto propuesto transportaría petróleo de Canadá a las refinerías de Texas en la costa del Golfo de México.

El debate sobre el oleoducto ha atraído la atención nacional enfocada mayormente en Nebraska, porque éste cruzaría las Sandhills — una extensión de colinas de tierra suelta con pasto esparcido — y parte del acuífero de Ogallala, el cual suministra agua a Nebraska y partes de siete estados más.

Ambientalistas y algunos terratenientes de Nebraska temen que el oleoducto afectaría durante décadas el suelo suelto de la región, dañaría la vida silvestre y contaminaría el acuífero.

Grupos empresariales y sindicales que apoyan el proyecto dicen que las críticas son exageradas, y que están basadas más en una oposición al petróleo que al proyecto en sí. Señalaron que el proyecto creará empleos en construcción, aunque la cifra exacta es debatible.