La activista Aung San Suu Kyi dijo el lunes que el gobierno de Mianmar ha dado paso positivos hacia reformas democráticas en el año que ha transcurrido desde que fue puesta en libertad tras su arresto domiciliario, pero agregó que aún queda mucho por hacer, como liberar a cientos de presos políticos más.

En declaraciones a más de 100 periodistas en el primer aniversario de su liberación, la ganadora del premio Nobel de la Paz citó sus reuniones con el ministro Aung Kyi Thein Sein y con el presidente como buenas señales de avance.

"Viendo las cosas que han pasado en un año, creo que puedo decir que han sido memorables, energizantes y hasta cierto punto alentadoras", dijo Suu Kyi, quien permaneció detenida durante la mayor parte de las últimas dos décadas por el ex gobierno militar de Mianmar.

La comunidad internacional no tenía muchas esperanzas después de que el país celebró elecciones el 7 de noviembre de 2010. Como era de esperarse, los comicios llevaron al poder a un partido cercano a los militares, que han gobernado el país desde el golpe de Estado de 1962.

Esa percepción, sin embargo, ha cambiado en los últimos meses, luego que el nuevo gobierno retiró varias medidas de censura, legalizó sindicatos, suspendió un impopular proyecto de una presa que sería construida con el apoyo de China y comenzó negociaciones con el movimiento prodemocrático de Suu Kyi.