La canciller alemana, Angela Merkel, pidió el lunes a toda Europa que refuerce su unión política para superar la crisis de la deuda soberana del bloque, afirmando que es "quizá la hora más difícil de Europa desde la II Guerra Mundial".

La solución residirá "no con menos Europa, sino con más", dijo a los asistentes a la convención anual de su Partido Demócrata Cristiano en la ciudad oriental de Leipzig.

Los tratados de la Unión Europea deben ser enmendados para crear una unión política más estrecha, inclusive medidas para obligar a los países que violen las normas fiscales pactadas a que encaren sanciones duras y automáticas e incluso denunciarlos ante la Corte Europea de Justicia, insistió Merkel.

"Debemos desarrollar más la estructura de la Unión Europea. Ello no significa menos Europa, sino más. Lo que significa crear una Europa que asegure el futuro del euro", agregó la canciller con ardor.

La líder de la economía europea más robusta dijo que la crisis ha hecho comprender a los europeos que los problemas de cualquiera de las 17 naciones de la eurozona son los problemas de todos los miembros restantes.

"Nuestra responsabilidad no cesa ya en los confines de nuestros países", insistió Merkel.

Algunos sectores de la democracia cristiana alemana han criticado el costo de rescatar a Grecia, Irlanda y Portugal de la bancarrota, pero la canciller insistió que Alemania depende de sus principales socios comerciales en la UE. Alemania, con 82 millones de habitantes, es la cuarta economía más fuerte del mundo.

"Solos con apenas más del 1% de la población mundial no lograremos mucho", dijo la canciller.

"El euro es más que una divisa. Es el símbolo de la unificación europea. Es el símbolo de medio siglo de libertad e independencia", dijo Merkel. "tenemos que asegurarnos que Europa sale triunfante de esta crisis".