Mario Monti, primer ministro designado de Italia, insistió el lunes en que era "prematuro" decir si el país requerirá más medidas duras para rescatar las finanzas de la nación y revivir su economía, mientras busca respaldo suficiente de los partidos políticos para formar un gobierno nuevo.

Dos días después de la renuncia de Silvio Berlusconi, y con los inversionistas aún nerviosos sobre la credibilidad de Italia, Monti pasó el día consultando con partidos políticos y posteriormente dijo a reporteros que no podía decir cuándo tendría alineado un gabinete.

Presionado por los mercados, el Parlamento dio la semana pasada su aprobación final después de semanas de altercado político sobre las medidas de emergencia con las que se tiene la intención de recortar el gasto y alentar el crecimiento económico, pero no está claro si la acción es suficiente con los costos de la deuda italiana disparándose al alza.

Al preguntársele si Italia necesitaría un paquete de medidas "correctivo", Monti señaló: "Agradezco la pregunta, pero sería prematuro de mi parte responder".

Algunos líderes de partidos — incluidos algunos del partido de Berlusconi — han estado exigiendo que Monti, quien no pertenece a ningún partido, esté en el cargo el tiempo suficiente para implementar reformas económicas, y después renuncie para que se convoquen elecciones para la primavera, un año antes de tiempo.

Pero Monti dejó en claro que tiene la intención de prestar servicio hasta las elecciones de la primavera del 2013, y calificó como contraproducente decir cuándo renunciaría.

"Si se establece una fecha anterior (al 2013), esta premura restaría credibilidad a las acciones de gobierno", dijo Monti en breve conferencia de prensa; "no aceptaré tal condición", agregó.

El martes se estaba perfilando como un día crucial para que Monti decida si puede contar con el apoyo del Parlamento. Por la mañana se reúne con los dos partidos más grandes en la Legislatura de Italia: el conservador de Berlusconi y una parte de centro-izquierda conformada por ex comunistas y ex cristianos demócratas. Sus votos serían cruciales en un voto de confianza, el cual podría ocurrir esta semana y sellaría el inicio del gobierno de Monti.

Monti, un economista, recibió la noche del domingo por parte del presidente de Italia la tarea de crear un gobierno de expertos capaces de reacondicionar una economía enferma y de impedir que los temores del mercado con respecto a la economía del país amenacen la existencia del euro.

El gobierno de Monti necesitaría implementar reformas económicas dirigidas a revivir el estancado crecimiento para disminuir la deuda pública, atorada en cerca de 120% del producto interno bruto.

Mejorar la confianza del mercado en Italia es crucial para el futuro de la eurozona ya que sería demasiado costoso rescatar al país. Una eventual cesación de pagos en su deuda soberana de 1,9 billones de euros (2,6 billones de dólares) causaría un gran caos en los mercados financieros y afectaría la economía global.

El lunes, Italia recaudó 3.000 millones de euros (4.100 millones de dólares) con un remate de bonos a cinco años, aunque a un costo mayor, ya que los inversionistas exigieron un interés del 6,29%, el nivel más alto desde 1997, frente al 5,32% hace un mes.

El lunes, el rendimiento de los bonos soberanos italianos a 10 años bajó al 6,28% antes de estabilizarse en el 6,40%.

A fines de abril, Italia tendrá que pagar unos 200.000 millones de euros (273.000 millones de dólares) en bonos vencidos.