Una jueza chilena resolvió el lunes sobreseer al sacerdote católico Fernando Karadima, cuyos abusos sexuales de menores fueron acreditados judicialmente e incluso castigados por el Vaticano, al considerar que los crímenes están prescritos.

"Se sobresee definitivamente la causa" por encontrarse "extinguida la responsabilidad penal" de Karadima derivada de "los delitos de abusos deshonestos, reiterados, justificados en la causa cometidos" en contra de tres profesionales, incluido el médico Juan Hamilton, quien actualmente reside en Estados Unidos; sostuvo la jueza Jessica González en un dictamen de 84 páginas. Un cuarto denunciante quedó excluido del fallo porque la magistrada no logró establecer que era menor de edad al momento del delito.

"Son verídicos y fidedignos" los abusos, concluyó la jueza.

Karadima, de 81 años, fue sancionado por la Congregación de la Doctrina de la Fe del Vaticano a una vida de "penitencia y oración" luego de encontrarlo culpable de abusos sexuales, algunos contra menores. La Santa Sede tardó poco más de seis meses en fallar contra Karadima ante el cúmulo de pruebas.

Un médico, un abogado y un filósofo denunciaron desde 2005 ante la Iglesia Católica que habían sido abusados por el párroco de El Bosque, una elegante comuna de Santiago. Pero el entonces cardenal de Santiago Francisco Javier Errázuriz rechazó investigar hasta el año pasado, cuando estalló un escándalo tras un reportaje de la televisión estatal que dio cuenta detallada de los hechos.

Hamilton aseveró que en su caso los abusos se verificaron durante más de 20 años, incluso después de que se casó y se fue a vivir a Estados Unidos.

El periodista Juan Carlos Cruz, uno de los abusados, dijo estar "emocionado de que se hayan acreditado todos los cargos" y "feliz porque se haya sacado un criminal de la calle".

Pero denunció que Karadima no está cumpliendo el dictamen del Vaticano. "Nosotros hemos sabido que él tiene contactos con ex feligreses y con sacerdotes. Y es importante que eso no siga ocurriendo".

El sobreseimiento de Karadima se conoció tres días después de que la Conferencia Episcopal dio a conocer un listado de 10 curas sentenciados por la justicia chilena o canónica, entre ellos Karadima, y de otros ocho que fueron llevados al Vaticano.