El gobierno de Brasil otorgó por primera vez a un ciudadano extranjero el derecho de vivir permanentemente en el país con base en una relación de pareja con un ciudadano brasileño del mismo sexo, según un aviso publicado el lunes en el Registro Federal de la nación.

Antonio Vega Herrera, español, y su pareja brasileño viven en Aracatuba, en el estado de Sao Paulo.

La acción se desprende de una determinación emitida en octubre por la Corte Suprema del país que reconoce el matrimonio entre personas del mismo sexo, otorgando a la parejas gay derechos, como la posibilidad de presentar una declaración de impuestos conjunta y de adoptar a un niño.

Activistas defensores de los derechos de homosexuales elogiaron el nuevo anuncio calificándolo como una victoria importante.

"Estamos haciendo avanzar nuestros derechos como parte de un diálogo sobre democracia en este país", dijo Julio Moreira, presidente del grupo activista Arco Iris. "Nuestra Constitución dice que nadie debe sufrir discriminación, así que vemos esto en los mismos términos que la lucha contra racismo y sexismo", señaló.

El siguiente paso es presionar al Congreso para que apruebe una legislación que garantice esos derechos, dijo Moreira, de manera que cada caso no tenga que ser solicitado separadamente en las cortes.

"El sistema jurídico está cerrando estas brechas en los derechos, pero el Congreso tiene que legislar para aglutinar todo", agregó.