Los trabajadores de la tabacalera Philip Morris en Uruguay llegaron hoy a un acuerdo con la empresa para poner fin a la ocupación de la planta de producción tras 25 días de conflicto iniciado luego que la empresa anunció el cierre de su fábrica en Montevideo, informaron fuentes sindicales.

"La desocupación es el resultado de un acuerdo alcanzado con Philip Morris, que aún debe ser refrendado el próximo martes 15 por el Ministerio de Trabajo", destacó el Sindicato Autónomo Tabacalero (SAT) en un comunicado.

El acuerdo contempla el pago por parte de la empresa de una indemnización para los 45 trabajadores despedidos y de un monto extra negociado entre el sindicato y Philip Morris.

Al mismo tiempo, la empresa tabacalera Monte Paz, filial uruguaya de Philip Morris, se comprometió a absorber a seis de los trabajadores afectados por la decisión de la empresa de dejar de producir cigarrillos en Uruguay.

Según señala el comunicado del sindicato, "Philip Morris no cierra su planta en Montevideo porque haya dejado de ser rentable, sino como una venganza contra el Estado uruguayo que ha puesto en práctica una política de lucha contra el tabaquismo".

El SAT sostiene que la empresa "no se va de Uruguay" debido a que mantiene su cadena de distribución intacta e importará sus productos desde Argentina.

"Las medidas regulatorias e impositivas extremas implementadas durante los últimos años han causado un cambio en la dinámica del mercado, ya que parte del volumen de los fabricantes legales se ha trasladado a operadores ilegales", afirmó recientemente en un comunicado Nicolás Echevarría, gerente general de la filial uruguaya de Philip Morris.

El personal que permanece en Montevideo tras el cierre de la fábrica se "enfocará en la venta y distribución de los productos, que continuarán estando disponibles a la venta en Uruguay", agregó.

Tras conocerse la decisión de Philip Morris de cerrar su planta en Uruguay, el director de Trabajo del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, Luis Romero, calificó la medida como una "revancha" por la política antitabaco que rige en el país.

El expresidente Tabaré Vázquez (2005-2010), oncólogo de profesión, impulsó una dura política contra el consumo de tabaco que incluyó la prohibición de fumar en lugares públicos, oficinas, bares, restaurantes y discotecas, entre otros, y además incrementó los impuestos al tabaco.

El Gobierno del presidente José Mujica, que asumió el 1 de marzo de 2010, mantuvo las medidas restrictivas.

Philip Morris demandó en febrero de 2010 al Estado uruguayo ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (Ciadi), tras considerar que Uruguay violó el tratado de inversiones con Suiza, país donde tiene su sede, al prohibir la venta de los productos de tabaco en diferentes presentaciones.

Además, en la demanda se rechazan las normas que obligan a colocar nuevas imágenes que advierten del riesgo de fumar y que ocupan el 80 % de las cajas de cigarrillos.

La demanda de Philip Morris contra Uruguay es considerada a nivel internacional como un caso emblemático ya que es la primera vez que se realiza una acción por la supuesta vulneración de los derechos de propiedad intelectual de una empresa, amparándose en un acuerdo de protección recíproca de inversiones.

El Gobierno uruguayo recibió el respaldo de la Organización Mundial de la Salud (OMS) por su política antitabaco y de las ONG Bloomberg Philantropies (del alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg), Tobacco Free Kids y World Lung Foundation.

La fundación de Bloomberg donó 500.000 dólares al Gobierno uruguayo para colaborar en el pago de los gastos que genera el juicio.