Los intentos de evacuación de los campamentos de indignados de Oakland (California) y Burlington (Vermont) seguían hoy sin dar frutos, mientras Oregon (Portland) cerraba una noche de enfrentamientos que dejó un policía herido.

Las autoridades de las dos primeras localidades comprobaron cómo los manifestantes del movimiento "Occupy Wall Street" ignoraban las órdenes de desalojo emitidas el sábado, en respuesta a las muertes registradas en cada uno de esos campamentos.

En Salt Lake City (Utah), donde también murió un indignado el viernes por una supuesta combinación de abuso de drogas y contaminación por monóxido de carbono, la policía sí logró evacuar el campamento, según informa hoy el diario local Deseret News.

No obstante, el desalojo se cerró con 19 arrestos de manifestantes, cuyas propiedades fueron enviadas temporalmente a almacenes. Una vez limpiado el parque, las autoridades aseguran que permitirán que los indignados regresen, aunque no podrán acampar ni pasar la noche allí.

Mientras Oakland y Burlington ignoraban las órdenes de evacuación, la mayor tensión se registró en Portland, al noroeste del país, donde los indignados se mostraban triunfantes esta madrugada tras frustrar la orden policial de abandonar el campamento antes de la medianoche del sábado, según el diario The Oregonian.

Miles de simpatizantes se acercaron a las dos céntricas plazas en las que acampan los manifestantes para bloquear el tráfico en las calles adyacentes e imposibilitar las maniobras de desalojo, justificadas por el supuesto uso de drogas en el campamento.

Alrededor de las 02.00 hora local (10.00 GMT) un policía resultó herido por un proyectil lanzado por un manifestante, quien fue arrestado y acusado de alteración del orden público y agresión a un funcionario de seguridad.

Pese a que ese incidente agravó la tensión y la policía llegó a amenazar con emplear agentes químicos contra los manifestantes, el movimiento consideró la noche una victoria.

"Hemos ganado. Nos estaban evacuando y nos hemos quedado", dijo al diario local el universitario Madison Dines, de 25 años. "Esto ha revitalizado nuestro movimiento".

En el campamento de Oakland, uno de los más grandes y conflictivos del país, los manifestantes ignoraron el aviso de evacuación del ayuntamiento, que amenazaba con arrestar a todo aquel que pasara la noche en la plaza de Frank Ogawa, según informa hoy el diario San Francisco Chronicle.

El número de tiendas descendió de 180 a 160, según la oficina del alcalde, mientras un único coche de policía vigilaba el campamento sin tomar acción.

La orden se produjo después del asesinato el jueves de un joven de unos 20 años, que fue disparado en las proximidades del campamento, aunque según los indignados, no pertenecía al mismo.

En Burlington, cuyo campamento recibió una orden de disolución tras el suicidio del vagabundo de 35 años Joshua Pfenning, que según la policía se quitó la vida con un arma robada, los indignados tienen aún pendiente su respuesta a la orden policial, aunque parecen aceptar que la ocupación ha llegado a su fin.

Tras una larga junta en la que no lograron ponerse de acuerdo, los manifestantes acordaron reunirse hoy de nuevo para ofrecer una respuesta al ayuntamiento, mientras la policía evacuaba algunas de sus tiendas, informa el diario local Burlington Free Press.

Las muertes en algunos de los campamentos han espoleado un debate en todo el país sobre la seguridad de mantener levantadas estructuras de lona, que según las autoridades pueden ocultar actividades peligrosas en espacios que normalmente son públicos.

Esos sucesos han acelerado la evacuación del campamento de Saint Louis (Misuri), desmantelado el sábado con 27 arrestos de manifestantes, mientras que el de Denver (Colorado) también fue desalojado ese mismo día.