La tercera pelea de Manny Pacquiao y Juan Manuel Márquez terminó en una controvertida victoria del filipino que sólo muestra una parte de la historia y deja abierta la misma interrogante que le dio origen.

Aparentemente invencible en los tres últimos años, Pacquiao dio la impresión de buscar el sábado nada más una decisión mayoritaria sobre su pesadilla mexicana y salió con un triunfo que enfureció a Márquez y a miles de sus simpatizantes que atestaron el estadio del MGM Grand.

Pacquiao necesitó 28 puntos para cerrar un corte en la ceja derecha, aunque esto no le impidió ofrecer su acostumbrado concierto después de pelear, hasta las primeras horas del domingo en Las Vegas.

Los puntos, seguramente, tampoco le impedirán un próximo combate, pues es lo único seguro en el futuro inmediato de Pacquiao.

En algún lugar, el púgil estadounidense Floyd Mayweather Jr. debe haber estado mirando y haciéndose preguntas.

Si Márquez pudo hacer algo más que presentar pelea a Pacquiao al responderle con contragolpes en cada momento del combate, ¿qué le impide a Mayweather hacer lo mismo?

Si Márquez hizo todo contra Pacquiao salvo ganar, ¿por qué no hincarle el diente al asunto de una vez por todas?

Pacquiao tiene problemas con los contragolpes, como fue evidente en su pelea con Márquez. Y Mayweather, si no es el mejor, es uno de los mejores boxeadores en el contraataque.

"El estilo de Mayweather sería muy complicado para Pacquiao", dijo Márquez, quien ha peleado con ambos.

El estilo de Márquez fue muy difícil para Pacquiao, quien debió ganar algunos de los últimos asaltos para llevarse la decisión, tan reñida como con la que le ganó al mexicano hace tres años. Pacquiao ganó ahora por mantener la agresividad en el cuadrilátero, aunque Márquez pareció conectar los golpes más duros, sobre todo con la derecha.

Cuando se anunció la decisión, numerosos aficionados arrojaron botellas de cerveza al cuadrilátero y Márquez insistió en que le volvieron a robar el triunfo. Pacquiao se manifestó convencido de que ganó, mientras que su entrenador Freddie Roach dijo que cualquiera pudo ganar, aunque "creí que Manny se impuso en los dos últimos rounds".

Roach dijo también que el tercer combate, como los dos primeros, fue tan reñido y competitivo que deberían pelear por cuarta ocasión. Pero, luego de 36 episodios con un estilo muy parecido entre pesos diferentes, una cuarta pelea podría despertar menos interés.