Los residentes del lado indonesio de Borneo mataron al menos 750 orangutanes en peligro de extinción durante un año, algunos para proteger sus cosechas y otros por la carne de los simios, de acuerdo con datos de una nueva encuesta.

Erik Meijaard, principal autor del reporte que apareció en la publicación PLoSOne, dijo que cree que las matanzas plantean una amenaza más grave a la supervivencia de los simios de lo que se pensaba anteriormente.

En Indonesia viven 90% de los 50.000 o 60.000 orangutanes que permanecen en su hábitat natural. Sin embargo, los bosques han sido talados para hacer pulpa de celulosa y hacer plantaciones de aceite de palma, por lo que los simios entran en conflicto con los humanos.

La Nature Conservancy y otras organizaciones entrevistaron a casi 7.000 personas en 687 poblados para intentar entender las causas subyacentes para las matanzas de orangutanes.