El Gobierno de República Dominicana, la Iglesia católica y la cúpula empresarial rechazaron hoy la realización de una huelga general por 24 horas convocada para mañana en todo el país por organizaciones populares en rechazo a la política económica que ejecutan las autoridades.

A esa oposición se han sumado también el candidato presidencial por el oficialista Partido de la Liberación Dominicana (PLD), Danilo Medina, y su principal contendiente en los comicios de mayo próximo, el expresidente y candidato del opositor Partido Revolucionario Dominicano (PRD), Hipólito Mejía.

El llamado a paro es formulado por decenas de organizaciones populares y de izquierda agrupadas en el Foro Social Alternativo y en el Frente Amplio de Lucha Popular (Falpo), este último con una una mayor incidencia en la próspera región norte del país.

La huelga cuenta, además, con el respaldo de gremios sindicales como la Central Nacional de Transportistas Unificados (CNTU) y la Federación Nacional de Transporte La Nueva Opción (Fenatrano).

Los dirigentes del Foro reclaman un aumento general de salarios para los trabajadores públicos y privados, el otorgamiento al sector de la educación del cuatro por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), como ordena la Constitución, así como la reducción de los precios de los combustibles y de la factura eléctrica.

Las autoridades, sin embargo, tildan de "irracionales" la mayoría de esas demandas en las que ven solo objetivos "políticos".

El cardenal Nicolás López Rodríguez exhortó a la población a ignorar el llamado a paro al considerar que es obra de la "misma gente que siempre llama a huelgas y paralizaciones, porque no conocen otro método de reclamo".

"Estamos en contra de ese llamado a paro, porque no es el momento para eso y pido a la población que lo desoiga", repitió el arzobispo de Santo Domingo.

Mientras, la Organización Nacional de Empresas Comerciales (ONEC) rechazó el llamado a huelga general porque afectaría aún más a la economía del país caribeño.

El organismo pidió a los responsables del llamado respetar a los ciudadanos y empresas que no se unirán a la huelga, aunque consideró que existen razones suficientes para el descontento popular.

Medina, por su parte, estimó que este no es momento para la celebración de una huelga general, ya que el país está involucrado en una campaña electoral y consideró que el camino más idóneo para provocar cambios en la nación es a través del voto popular.

El expresidente Mejía (2000-2004) mostró su oposición a las huelgas al considerar que estos movimientos nunca han conseguido sus objetivos.

La posición del candidato opositor es contraria a la del presidente del PRD, Miguel Vargas (derrotado por Mejía en las primarias), quien hace varias semanas manifestó que esa formación apoya el llamado a paro general.