El púgil estadounidense Timothy Bradley retuvo su corona mundial de peso superligero avalada por la Organización Mundial de Boxeo (OMB), al poner fuera de combate por nocáut técnico en el octavo asalto a su retador, el cubano Joel Casamayor.

En pelea celebrada en la ciudad de Las Vegas (Nevada) como parte de la cartelera del combate estelar entre el filipino Manny Pacquiao y el mexicano Juan Manuel Márquez, Bradley no sólo retuvo su corona, sino también su calidad de invicto, al poner fuera de combate a los 2:59 minutos del octavo episodio a su rival en turno.

Bradley derribó al cubano con castigo al cuerpo durante el quinto asalto. Casamayor volvió a visitar la lona en el sexto y nuevamente en el octavo asalto, cuando el ayudante del retador, Miguel Díaz, dijo que ya no permitiría continuar la pelea.

El estadounidense dominó por completo el combate, que estaba pactado a 12 episodios, y castigó metódicamente al púgil cubano, a quien se le veían pocas posibilidades de hacerse con el cetro.

Bradley retuvo por cuarta ocasión su corona, al vencer a Casamayor, el ex monarca mundial en dos divisiones.

Al concluir la pelea Bradley dejó su registro en 28-0, con 12 peleas ganadas por la vía del nocáut, mientras que Casamayor vio caer su registro a 39-5-2, con 23 fueras de combate.

El campeón regresó a los cuadriláteros después de haber derrotado por la vía de la decisión técnica en 10 episodios en enero pasado a su compatriota Devon Alexander, en pelea celebrada en Pontiac, Michigan.