El número de muertos a causa del seísmo de 5,6 grados de magnitud que sacudió el miércoles la provincia turca de Van, ha ascendido a 32, según la Agencia de Gestión de Catástrofes y Situaciones de Emergencia (AFAD).

Treinta personas han sido rescatadas con vida de entre los escombros de los dos hoteles, el Bayram y el Aslan, que se derrumbaron junto a otros 23 edificios de la ciudad de Van que ya habían sido evacuados tras el seísmo de hace dos semanas, que causó más de 600 muertos.

Entre los últimos cadáveres recuperados están los de los dos periodistas de la agencia de noticias turca "DHA" que se habían desplazado a la zona para cubrir el anterior terremoto.

En el temblor del 23 de octubre, que alcanzó los 7,2 grados en la escala de Richter, fallecieron 604 personas, mientras que 222 fueron rescatadas con vida de los escombros.

La nieve y las bajas temperaturas, de hasta -8ºC, dificultan mucho las condiciones de vida de los damnificados por lo que el gobierno ha propuesto abrir todas las dependencias públicas, como hoteles y residencias del Estado, para que los habitantes de Van pasen ahí los crudos meses de invierno.

Por otro lado, se ha abierto el debate sobre quién certificó que los dos hoteles eran habitables, a pesar de que su estructura resultó dañada por el terremoto del 23 de octubre.