Al menos siete civiles, entre ellos una mujer y un niño, murieron hoy por la explosión de una mina al paso del vehículo en el que viajaban en la provincia de Laghman, en el este de Afganistán, informó una fuente oficial.

El incidente tuvo lugar en el área de Badiabad del distrito de Alingar y los fallecidos se dirigían a Mehtarlam, la capital de la provincia, precisó a la agencia local AIP el jefe del Consejo Provincial, Gulzar Sangarwal.

La muerte de civiles a causa de la acción de minas y otros artefactos explosivos en las carreteras se está convirtiendo en recurrente en Afganistán, especialmente en los últimos meses.

Hace mes y medio 16 personas, entre ellas 11 niños y cuatro mujeres, perdieron la vida en la provincia de Herat, en el oeste del país, cuando el autobús en el que volvían de una boda pasó sobre una mina.

El conflicto afgano, que se encuentra en una fase especialmente virulenta, es cada vez más mortífero para la población civil.

El pasado julio, la Misión de Naciones Unidas en Afganistán (UNAMA) denunció que casi 1.500 civiles murieron en el primer semestre de 2011, un 15% más que en el mismo período del año anterior (en todo 2010 fallecieron 2.777 civiles por la guerra).

Según la ONU, los atentados suicidas y las bombas camineras, métodos habituales de los integristas para hostigar a las fuerzas de seguridad en Afganistán, fueron responsables casi la mitad de las víctimas mortales.