La canciller alemana, Angela Merkel, ratificó hoy su intención de presentarse a la reelección, en lo que sería su tercer mandato como jefa de gobierno, en las elecciones generales previstas para 2013.

"Debo decir que me sigue gustando este trabajo. Y cuando se está a gusto en campaña electoral no es sorprendente que se diga, además, que es mejor gestionar que estar en la oposición", argumenta la canciller, en su tradicional videoconferencia semanal.

Merkel da asimismo por hecho que la oposición socialdemócrata determinará quien será su candidato "a su debido tiempo" y que, llegado ese momento, ella actuará "como corresponde".

El Partido Socialdemócrata (SPD) no ha designado aún a su aspirante y en medios alemanes se barajan para el cargo tanto el presidente de la formación, Sigmar Gabriel, como el exministro de Exteriores y actual jefe del grupo parlamentario, Franz Walter Steinmeier, o el extitular de Finanzas, Peer Steinbrück.

Tanto Steinmeier como Steinbrück fueron ministros en la anterior legislatura en gran coalición de Merkel y, según los sondeos, el extitular de Finanzas está entre los políticos mejor considerados del país.

Merkel, tras las sucesivas derrotas sufridas por su Unión Cristianodemócrata (CDU) en elecciones regionales celebradas este año en Alemania, ha recuperado posiciones en los sondeos, tanto como líder frente a la crisis de la zona euro como a escala doméstica.

Un 56 % de los ciudadanos aplaude su gestión frente a la crisis de la deuda, según una encuesta de la segunda cadena de televisión, ZDF, difundida ayer.

Ello supone un claro aumento frente al 45 % que la valoraba positivamente un mes atrás.

Otra encuesta, del semanario "Stern", apuntaba que uno de cada tres alemanes no ve con buenos ojos que Merkel sea reelegida, frente al 39 % que sí se muestra favorable a que asuma un tercer mandato.

La canciller tendrá ocasión de reencontrarse con sus bases en el congreso federal del partido que se abre este domingo, en Leipzig (este de Alemania), oficialmente centrado en cuestiones como la educación y la implantación de un salario mínimo interprofesional, pero donde la crisis de la zona euro jugará un papel destacado.

Sus socios de coalición, el Partido Liberal (FDP), celebran asimismo este fin de semana su congreso federal, marcado en su caso por los sondeos que le sitúan en porcentajes propios de formación extraparlamentaria, caso de celebrarse ahora elecciones generales.